El eclipse total de Sol del 12 de agosto de 2026: ocho imágenes para recordar la totalidad
El 12 de agosto de 2026 la sombra de la Luna cruzó el extremo norte del planeta y el Atlántico antes de alcanzar Europa al final de la tarde. La totalidad recorrió sectores del norte de Rusia, el Ártico, Groenlandia, el oeste de Islandia y, tras atravesar el Atlántico Norte, alcanzó una pequeña zona de Portugal y una amplia franja del norte de España, terminando cerca del ocaso en las islas Baleares. Fue un eclipse especialmente fotogénico: en España, el Sol se encontraba muy bajo sobre el horizonte, de modo que la corona, el anillo de diamantes y las fases parciales pudieron integrarse con paisajes, nubes y el color del atardecer.
¿Qué hace especial a una fotografía de un eclipse total?
Una imagen del Sol eclipsado no es solamente una fotografía de un disco negro. En pocos minutos cambian radicalmente el brillo, el contraste y el rango dinámico de la escena. Durante las fases parciales hay que trabajar con filtro solar seguro colocado delante del objetivo; durante la totalidad, el filtro se retira para registrar la corona. Los mejores resultados suelen combinar planificación, enfoque manual, trípode firme y una secuencia de exposiciones que permita registrar desde las zonas internas brillantes de la corona hasta sus extensiones más débiles.
Selección especial: 8 imágenes y secuencias del eclipse
La secuencia del eclipse sobre el paisaje español
Esta composición de NASA resume visualmente el gran rasgo fotográfico del eclipse de 2026: la totalidad ocurrió con el Sol descendiendo hacia el horizonte. La sucesión de fases permite leer el movimiento aparente del Sol y el avance de la Luna en una sola escena.
La corona durante la totalidad: León
Un primer plano de la fase total en el que la fotosfera queda completamente ocultada y aparece la estructura de la corona. La exposición relativamente larga ayuda a registrar regiones coronales débiles alrededor del disco lunar.
El instante de salida de la totalidad
Casi un minuto después de la toma anterior, el fotógrafo acortó drásticamente el tiempo de exposición. Esa decisión técnica permite contener el brillo creciente en la zona donde la fotosfera vuelve a aparecer y conservar detalle en el borde lunar.
El anillo de diamantes sobre Mallorca
El “anillo de diamantes” aparece inmediatamente antes o después de la totalidad cuando una pequeña porción de fotosfera vuelve a hacerse visible junto con la corona. Es uno de los instantes más exigentes del eclipse porque el brillo cambia en segundos.
Telefoto compacto: el eclipse con una Nikon 1 J5
Esta toma demuestra que una cámara de sensor pequeño puede producir una imagen solar muy cerrada cuando se combina con una focal larga. El factor de recorte da un campo equivalente a aproximadamente 810 mm en formato de 35 mm.
Gran campo: cuando el eclipse transforma todo el paisaje
No todas las grandes fotografías de eclipses necesitan una focal extrema. Con 18 mm, esta toma registra el ambiente y la caída de luz alrededor del fenómeno; es el tipo de imagen que cuenta cómo se veía y se sentía la escena, no solo cómo se veía el Sol.
La totalidad desde 15 kilómetros de altura: NASA WB-57
Una perspectiva que muy pocos observadores pueden experimentar: la sombra y la corona vistas desde un avión científico sobre Islandia. NASA utilizó un WB-57 y la cámara SAMI instalada en el morro del avión para estudiar la corona y registrar la totalidad por encima de gran parte de la atmósfera y de las nubes.
El eclipse desde el espacio: la sombra de la Luna sobre la Tierra
La astrofotografía del eclipse no termina en el suelo. GOES-19 registró la umbra desplazándose por el hemisferio norte. Esta imagen coloca todas las fotografías anteriores en contexto: la oscuridad que vive el observador en la totalidad es la pequeña sombra de la Luna viajando sobre nuestro planeta.
Qué podemos aprender de estas fotografías
La selección muestra cuatro estrategias diferentes de astrofotografía de eclipse. Los primeros planos con focales de 300 a 700 mm aíslan el disco solar y permiten trabajar con la corona y los contactos; las tomas de gran campo conservan el paisaje y el cambio ambiental; las composiciones reúnen en una sola imagen una secuencia que duró más de una hora; y las plataformas aéreas o satelitales muestran la geometría del fenómeno desde escalas imposibles para un observador terrestre.
También se aprecia un principio esencial: no existe una única exposición correcta para un eclipse total. En la selección encontramos desde 1/800 s hasta 2 s. La razón es el enorme rango dinámico entre la fotosfera, el anillo de diamantes, la corona interna, la corona externa y el paisaje. Por eso, para un futuro eclipse, conviene programar una secuencia de exposición —o bracketing— y practicarla antes del día del evento.
Fuentes y créditos principales
- NASA Science — Total Solar Eclipse on August 12, 2026.
- NASA Earth Observatory — A Sunflower’s View of Totality.
- ESA — A look back at the 2026 total solar eclipse.
- ESA — mapa global de la totalidad.
- Wikimedia Commons — archivo multimedia del eclipse de 2026.
- NASA Scientific Visualization Studio — imágenes y experimentos del eclipse.
Nota editorial: los parámetros de cámara consignados en esta entrada proceden de los metadatos EXIF publicados en las fichas originales de Wikimedia Commons. Cuando la fuente no publica EXIF —como en la composición de NASA/Bill Ingalls— se indica expresamente.