sábado, 17 de octubre de 2026

EL EFECTO MEDUSA ESPACIAL

ASTROFOTOGRAFÍA · FENÓMENOS DEL CIELO

Una medusa en el cielo

El espectacular efecto luminoso producido por un Falcon 9 de SpaceX cuando los gases del cohete encuentran la luz del Sol antes del amanecer

Pluma luminosa con forma de medusa producida por un Falcon 9 de SpaceX durante la misión CRS-35
La “medusa espacial” del Falcon 9. Los gases de escape se expanden a gran altura y reciben directamente la luz solar mientras el observador todavía contempla un cielo oscuro antes del amanecer. En la imagen también puede distinguirse actividad asociada al regreso de la primera etapa. Crédito: NASA / John Kraus.

Parece una nebulosa, una enorme medusa luminosa o incluso la estela de algún objeto desconocido. Pero lo que estamos viendo ocurre mucho más cerca de nosotros: es la gigantesca pluma de gases de un cohete Falcon 9 de SpaceX, iluminada por el Sol cuando el vehículo asciende hacia el espacio.

El fenómeno es conocido popularmente como “space jellyfish”, “medusa espacial” o efecto medusa. Puede aparecer durante lanzamientos realizados poco antes del amanecer o poco después del atardecer.

El episodio mostrado aquí ocurrió durante el lanzamiento de la misión CRS-35, cuando un Falcon 9 envió una nave Dragon con suministros y experimentos hacia la Estación Espacial Internacional. El despegue tuvo lugar desde el Space Launch Complex 40 de Cabo Cañaveral, Florida, a las 6:33 de la mañana del 13 de octubre de 2026.

La fotografía y el fenómeno

Fecha: 13 de octubre de 2026
Cohete: SpaceX Falcon 9
Misión: CRS-35
Nave: Cargo Dragon
Lugar: Cabo Cañaveral, Florida, Estados Unidos
Destino: Estación Espacial Internacional
Fenómeno: pluma de escape iluminada durante el crepúsculo

El fenómeno en movimiento

Una fotografía congela la estructura durante una fracción de tiempo. El video permite comprender algo todavía más interesante: la “medusa” está cambiando constantemente. Los gases se expanden, forman arcos, filamentos y velos, mientras las diferentes etapas del cohete siguen trayectorias distintas.

Video de la noticia que motiva esta entrada. La reproducción comienza aproximadamente en el momento en que el fenómeno resulta especialmente visible.

¿Por qué aparece una medusa?

Para producir esta imagen extraordinaria deben coincidir tres ingredientes: un cohete que alcance rápidamente gran altura, una atmósfera cada vez menos densa y una geometría muy particular entre el Sol, la Tierra y el observador.

1 Nosotros estamos en la sombra

Poco antes del amanecer, una persona situada sobre la superficie terrestre puede encontrarse todavía dentro de la sombra de la Tierra. Desde nuestra posición, el cielo continúa oscuro.

2 El cohete ya recibe la luz del Sol

El Falcon 9 asciende decenas y luego centenares de kilómetros. A esas alturas puede encontrarse ya fuera de la sombra terrestre y recibir directamente la luz solar, aunque para quienes observan desde el suelo todavía no haya salido el Sol.

3 La pluma se expande

Cerca del nivel del mar, la presión atmosférica ayuda a mantener relativamente confinados los gases que abandonan una tobera. A medida que el cohete asciende, la presión exterior disminuye de manera espectacular.

El resultado es que el escape del motor puede expandirse lateralmente hasta formar una estructura muchísimo más ancha que el propio vehículo. Vista desde cientos de kilómetros de distancia, aquella nube puede ocupar una región enorme del cielo.

4 La luz revela algo que normalmente apenas veríamos

Los productos de combustión del Falcon 9 incluyen principalmente gases como vapor de agua y dióxido de carbono. A gran altura, el material de la pluma se enfría, se expande y puede producir partículas y pequeños cristales capaces de dispersar la luz solar.

Sobre un cielo oscuro, esa iluminación resulta espectacular: aparece una nube brillante, transparente y filamentaria que parece flotar independientemente del cohete.

El observador ya está en la noche o todavía permanece en ella, pero la pluma del cohete —mucho más alta— continúa bañada por la luz del Sol.
Exposición prolongada del Falcon 9 CRS-35 y la Estación Espacial Internacional
Una imagen especialmente reveladora. Fotografía de 15 segundos de exposición tomada desde Cocoa Beach. La imagen registra simultáneamente la evolución de las plumas del Falcon 9 y el paso de la Estación Espacial Internacional como una línea luminosa. Crédito: NASA / John Kraus.

La mirada del astrofotógrafo

Estas fotografías son interesantes no solamente por el fenómeno físico, sino también por la manera en que se registraron. Una exposición corta conserva mejor los detalles de las estructuras rápidas; una exposición más larga transforma el movimiento en trayectorias y permite reconstruir visualmente la secuencia del lanzamiento.

Toma NASA / John Kraus — estructura de la pluma

Cámara: Nikon Z9
Objetivo: 35 mm
Exposición: 1 s
Apertura: f/2.8
Sensibilidad: ISO 320

Esta configuración conserva buena parte de la estructura interna de la nube y registra las regiones luminosas sin convertir toda la pluma en una única mancha brillante.

Toma NASA / John Kraus — trayectoria e ISS

Cámara: Nikon Z9
Objetivo: 35 mm
Exposición: 15 s
Apertura: f/4
Sensibilidad: ISO 125

Aquí el objetivo es diferente: la exposición prolongada permite convertir el movimiento en información. El recorrido de los objetos queda registrado como líneas y arcos, mostrando en una sola fotografía varios segundos de historia.

Pluma del Falcon 9 CRS-35 con apariencia de medusa antes del amanecer
Cuando el cohete ya no está, la nube continúa evolucionando. Los gases permanecen en la alta atmósfera, se dispersan y son deformados progresivamente, mientras la iluminación cambia con la salida del Sol. Crédito: NASA / Bill White.

La anatomía de la “medusa”

Conviene no pensar en la figura como una nube rígida. Lo que observamos es el resultado de varios procesos superpuestos.

La campana:
corresponde a regiones donde el escape se ha expandido ampliamente en el aire extremadamente tenue.

Los filamentos:
pueden ser regiones de distinta densidad dentro de la pluma, modificadas además por el movimiento del vehículo y de la atmósfera.

Las manchas o estructuras secundarias:
pueden aparecer durante la separación de etapas y durante encendidos posteriores de la primera etapa mientras inicia su regreso.

Los colores:
dependen de la iluminación solar, de la dispersión de la luz, del espesor de la pluma y también de la respuesta de la cámara.

¿Por qué aparecen azules, blancos, rosados y naranjas?

El color no procede solamente del propio escape. Durante el amanecer y el atardecer, la luz solar atraviesa distintas cantidades de atmósfera antes de alcanzar la pluma.

Las regiones más densas pueden verse blancas o azuladas, mientras otras zonas adquieren tonalidades amarillas, rosadas o anaranjadas. La exposición de la fotografía, el balance de blancos y las condiciones atmosféricas también modifican la apariencia final.

Por eso dos observadores situados a cientos de kilómetros de distancia pueden fotografiar el mismo lanzamiento y obtener imágenes muy diferentes.

No es un cometa, una aurora ni una explosión

La apariencia resulta tan extraña que este tipo de lanzamientos ha provocado en numerosas ocasiones interpretaciones espectaculares.

Sin embargo, el fenómeno puede explicarse mediante física conocida: propulsión de cohetes + expansión de gases + geometría crepuscular + dispersión de la luz solar.

Tampoco estamos observando una nebulosa real. Las nebulosas astronómicas tienen tamaños de años luz y están situadas a enormes distancias. Esta “nebulosa” artificial se encuentra dentro de nuestro entorno atmosférico y dura apenas minutos.

El lanzamiento completo

La retransmisión oficial permite colocar la fotografía dentro de su contexto: despegue, ascenso, separación de las etapas, continuación de Dragon hacia la órbita y regreso de la primera etapa.

Retransmisión oficial de NASA del lanzamiento CRS-35.

¿Cuándo podemos observar un efecto semejante?

No todos los lanzamientos producen una imagen espectacular. La geometría debe ser favorable.

Las mejores oportunidades suelen producirse cuando:

  • el lanzamiento ocurre poco antes del amanecer o poco después del atardecer;
  • el observador ya se encuentra en una región de cielo relativamente oscuro;
  • el cohete alcanza rápidamente una altura donde recibe luz solar directa;
  • el cielo está despejado;
  • la trayectoria permite observar lateralmente la expansión de la pluma.

Cómo fotografiar una “medusa espacial”

A diferencia de muchas técnicas de astrofotografía, aquí no necesitamos grandes telescopios. De hecho, un objetivo demasiado largo puede impedirnos abarcar toda la estructura.

Con una cámara

  • Utilizar trípode.
  • Empezar con focales entre aproximadamente 20 y 50 mm.
  • Fotografiar en formato RAW cuando sea posible.
  • Probar exposiciones cortas de 1 a 4 segundos para conservar la estructura.
  • Realizar también tomas de 10 a 20 segundos para registrar trayectorias.
  • Evitar quemar las zonas blancas más intensas de la pluma.
  • Incluir paisaje u horizonte para dar escala a la escena.

Con un teléfono

  • Apoyarlo sobre una superficie estable.
  • Reducir ligeramente la exposición si la pluma aparece saturada.
  • Evitar un zoom digital excesivo.
  • Grabar también video: la evolución de la nube es parte del fenómeno.

Qué buscar cuando vuelvas a mirar el video

  1. Localiza primero el punto brillante correspondiente al vehículo.
  2. Observa cómo la pluma deja de parecer una línea estrecha y comienza a ensancharse.
  3. Busca estructuras que aparecen de forma aparentemente independiente: pueden estar asociadas con la separación de etapas o con nuevos encendidos del propulsor.
  4. Observa que la nube continúa creciendo aunque el cohete se haya alejado.
  5. Compara la zona oscura del cielo con las regiones de la pluma que todavía reciben directamente la luz solar.

Preguntas para pensar

1. ¿Cómo puede estar iluminado un objeto si para nosotros todavía no ha salido el Sol?

2. ¿Por qué la pluma del motor se hace más ancha cuando disminuye la presión atmosférica?

3. ¿Cómo distinguirías una pluma de cohete de un cometa observado realmente en el cielo?

4. ¿Por qué una exposición de 15 segundos proporciona información diferente a una fotografía de solamente un segundo?

5. ¿Qué nos dice este fenómeno acerca de la forma de la sombra de la Tierra?

Actividades

Actividad 1 — Reconstruye la secuencia

Detén el video en varios momentos y realiza cinco capturas. Ordénalas desde la estructura más compacta hasta la pluma más extendida. Describe qué cambia en cada imagen.

Actividad 2 — Dibuja la geometría

Representa la Tierra, el observador, la línea del horizonte, el Sol situado todavía bajo el horizonte y el cohete a gran altura. Dibuja los rayos solares que alcanzan el cohete.

Actividad 3 — Fotografías cortas frente a largas

Compara la fotografía de aproximadamente un segundo con la exposición de 15 segundos incluida en esta entrada. Identifica qué información conserva cada técnica y qué información pierde.

Actividad 4 — Predice una medusa

Busca un futuro lanzamiento programado aproximadamente durante el crepúsculo. Con un programa planetario, determina la altura del Sol en el momento previsto del lanzamiento e intenta establecer si la geometría podría ser favorable.

Glosario

Crepúsculo: periodo anterior a la salida del Sol o posterior a su puesta durante el cual parte de la atmósfera continúa iluminada.
Pluma de escape: flujo de gases expulsados a gran velocidad por el motor de un cohete.
Falcon 9: cohete orbital de dos etapas desarrollado por SpaceX.
Primera etapa: sección inferior del cohete que proporciona gran parte del impulso inicial. En Falcon 9 está diseñada para ser reutilizable.
Segunda etapa: etapa que continúa acelerando la carga después de separarse la primera.
Dispersión de la luz: cambio de dirección de la radiación al interactuar con moléculas, partículas o pequeñas gotas y cristales.
Nube noctilucente: nube muy elevada que puede continuar iluminada por el Sol después de que este haya desaparecido bajo el horizonte. Las emisiones de cohetes pueden generar estructuras artificiales relacionadas con este tipo de fenómenos.
Space jellyfish: nombre popular dado a la gran pluma luminosa que puede producir un cohete durante un lanzamiento crepuscular.

Para saber más

NASA. (2026, 14 de octubre). NASA’s Space X CRS-35 Launch Jellyfish.
NASA
NASA Image and Video Library. (2026). SpaceX CRS-35 Launch.
NASA Image and Video Library
SpaceX. (2026). CRS-35 Mission.
SpaceX
NASA Astronomy Picture of the Day. (2026, 19 de marzo). Launch Plume: SpaceX Jellyfish.
NASA Science

Temas relacionados

Astrofotografía SpaceX Falcon 9 CRS-35 Dragon ISS Atmósfera Óptica Crepúsculo Astronáutica

Créditos

Texto y adaptación educativa:
Barthélemy d´Ans

Instituto Peruano de Astronomía — IPA
Planetarium María Reiche · Nasca, Perú

Imágenes:
NASA / John Kraus
NASA / Bill White

Material audiovisual:
video de la noticia compartida y retransmisión oficial NASA.

© 2026 — Planetarium María Reiche / Instituto Peruano de Astronomía

miércoles, 14 de octubre de 2026

UN SOMBRERO DENTRO DEL SOMBRERO - IMAGEN M104.

PLANETARIUM · ASTROFOTOGRAFÍA

El otro sombrero de la galaxia M104

Una fotografía profunda revela el tenue entorno estelar de una galaxia célebre y nos invita a explorar las huellas de su historia gravitatoria.

Cielo profundo · Galaxias · Fotografía de Engelbert Vollmer

Fotografía profunda de M104 de Engelbert Vollmer, con el disco brillante, su banda oscura de polvo y estructuras estelares tenues alrededor.
La imagen protagonista. La galaxia del Sombrero fotografiada desde Namibia. Su entorno difuso amplía nuestra mirada más allá del disco central. Fotografía: © Engelbert Vollmer. Seleccionada como Astronomy Picture of the Day del 5 de octubre de 2026 . Haz clic en la imagen para ampliarla.

Primero reconocemos la silueta: un centro luminoso, un disco alargado y una franja oscura que parece delinear el ala de un sombrero. Después, si recorremos la fotografía con paciencia, aparecen otras formas: luz difusa, arcos y una estructura oblicua que se extiende alrededor de la región más brillante.

La fotografía de Engelbert Vollmer nos invita a mirar una galaxia conocida de otra manera. El interés no termina en su disco: las regiones exteriores pueden conservar pistas de encuentros gravitatorios que ayudaron a construir el sistema que observamos hoy.

¿Otro sombrero? La expresión describe una semejanza visual de las estructuras exteriores. No significa que haya una segunda galaxia con la misma forma escondida detrás de M104.

Ficha de la astrofotografía

Objeto Galaxia del Sombrero, Messier 104, también catalogada como NGC 4594.
FotógrafoEngelbert Vollmer.
Lugar de adquisiciónNamibia.
Periodo de adquisición Observaciones distribuidas en siete días de mediados de 2026, según APOD.
Selección APOD5 de octubre de 2026.
ConstelaciónVirgo.
Distancia aproximada30 millones de años luz.
Interés de la imagen El entorno de bajo brillo superficial y las estructuras estelares que rodean el disco.

Siete días de adquisición no equivalen a siete días de exposición continua. La ficha APOD enlazada no especifica todos los parámetros instrumentales ni la duración de cada toma.

Cómo mirar esta fotografía

El abultamiento central

Empieza por la región más luminosa. Su brillo domina la imagen y puede distraer de las señales débiles de los alrededores. Representar ambos extremos de luminosidad en una misma fotografía es uno de los desafíos del procesado.

La banda de polvo

Sigue la franja oscura que atraviesa el disco. El polvo absorbe y dispersa parte de la luz procedente de estrellas situadas detrás. Esa oscuridad revela material que interfiere en el recorrido de la luz.

Las regiones exteriores

Recorre ahora el campo alrededor de M104. Busca variaciones suaves y trazos curvos. Para reconocer las formas extensas suele ser más útil contemplar la imagen completa que ampliarla hasta perder el contexto.

La fotografía superpone objetos a distintas distancias. Una estrella que aparece junto al borde de M104 en el cielo no pertenece necesariamente a esa galaxia. La proximidad en una imagen es una relación aparente que debe distinguirse de la proximidad física.

Corrientes estelares: una galaxia conserva huellas

Una galaxia pequeña que orbita otra más masiva puede perder estrellas por efecto de las fuerzas de marea. La atracción gravitatoria cambia de una región a otra del sistema y puede superar la capacidad de la compañera para mantener unido parte de su material.

Las estrellas desprendidas continúan orbitando. Como no tienen exactamente las mismas posiciones y velocidades, se distribuyen progresivamente a lo largo de una corriente. Vista desde lejos, la luz conjunta puede parecer un arco tenue o un lazo alrededor de la galaxia principal.

Una corriente estelar no es un río de gas. Su luz procede de estrellas. En estas imágenes lejanas, muchas no se distinguen individualmente y contribuyen a una luminosidad difusa.

Video: cómo puede formarse la corriente de M104

El siguiente video, incluido en la comunicación del Instituto de Astrofísica de Andalucía, compara una imagen de la galaxia con una simulación de su corriente de marea. Puedes reproducirlo directamente aquí y abrirlo en pantalla completa.

Simulación de la corriente de marea de M104. A la izquierda se presenta una imagen observacional; a la derecha, la evolución de un modelo. Crédito: Denis Erkal, University of Surrey, y David Martínez-Delgado, IAA-CSIC. Ver en YouTube · Contexto científico del IAA-CSIC.

La imagen de referencia y el modelo

La imagen de la izquierda ofrece una referencia para comparar la distribución observada con la simulación. No es la fotografía de Vollmer de 2026: el recurso acompaña un trabajo presentado en 2021. El panel derecho permite explorar cómo una corriente puede desarrollarse bajo la acción de la gravedad.

Por qué el material se estira

Imagina un grupo de estrellas que inicialmente viaja unido. Cuando algunas dejan de estar ligadas a su galaxia de origen, siguen trayectorias ligeramente diferentes. Unas avanzan respecto al grupo y otras quedan rezagadas. Con el paso del tiempo, esa separación convierte una concentración compacta en una distribución alargada.

La gravedad actúa continuamente: el material desprendido no se detiene ni queda suspendido en el espacio. Cada estrella sigue su órbita. La forma de conjunto cambia porque observamos muchas trayectorias relacionadas, pero no idénticas.

Cómo se compara la simulación con el cielo

El estudio ajusta un modelo a la trayectoria aparente de la corriente. Una distribución tridimensional se proyecta sobre el plano del cielo: por eso su apariencia depende tanto de su forma real como de la dirección desde la que la contemplamos.

El modelo reproduce una estructura compatible con la disgregación de una compañera de menor masa. Esto permite evaluar una explicación física del lazo observado, en lugar de limitarse a describir su semejanza con un anillo.

Qué demuestra y qué queda abierto

La simulación muestra que existe un escenario físicamente plausible capaz de reproducir el trazado observado. No constituye una solución única: el artículo señala que, sin medidas de velocidad, pueden existir alternativas, incluso con distinto sentido de movimiento.

Cómo interpretar el tiempo del video: la animación comprime una evolución de escala galáctica. No permite ver estrellas desplazándose así durante una noche. Es una representación calculada, no una filmación acelerada del pasado de M104.

Una guía para volver a verlo

  1. Compara las formas: busca la correspondencia general entre la corriente observada y la distribución simulada.
  2. Sigue la extensión: observa cómo una distribución de material puede alargarse alrededor del sistema principal.
  3. Piensa en la perspectiva: un lazo proyectado no tiene por qué ser una circunferencia situada en el plano de la pantalla.
  4. Distingue datos y modelo: la fotografía registra luz; la simulación calcula una evolución bajo determinados supuestos.

Una historia anterior a la fotografía de 2026

La corriente de M104 ya tenía antecedentes en fotografías de la década de 1990. En 2021, un equipo encabezado por David Martínez-Delgado caracterizó su recorrido con la colaboración de astrónomos profesionales y aficionados.

Sus resultados distinguen la formación de esta corriente de una posible fusión mayor anterior. Explicar un rasgo concreto del entorno de M104 no equivale a resolver de una vez el origen de todas las propiedades de la galaxia.

La fotografía de Vollmer aporta una vista profunda de gran interés visual. Su valor se aprecia mejor cuando la situamos dentro de esa investigación acumulada.

Por qué la fotografía profunda necesita paciencia

Las regiones exteriores distribuyen su luz sobre una superficie aparente extensa. Aunque contengan numerosas estrellas, cada pequeña zona de la imagen puede enviar una señal muy débil. Esa señal debe distinguirse del fondo del cielo y del ruido del registro.

Combinar exposiciones ayuda a mejorar la relación señal/ruido. En condiciones comparables y con ruido predominantemente aleatorio, la mejora sigue aproximadamente la raíz cuadrada del tiempo total: cuadruplicar la integración puede duplicar esa relación.

Sin embargo, un reflejo o una desigualdad de iluminación pueden persistir. Por eso, sumar horas debe ir acompañado de calibración cuidadosa, control del fondo y comprobación de las estructuras débiles.

De la adquisición a la interpretación

Registrar Reunir exposiciones con seguimiento y condiciones apropiadas.
Calibrar e integrar Corregir efectos instrumentales y combinar las tomas alineadas.
Visualizar Ajustar la representación de la luminosidad para mostrar señales débiles.
Contrastar Comparar con otros datos y evaluar las explicaciones posibles.

Esquema didáctico general; no es una descripción documentada del procesado particular de Vollmer.

Galería comentada

Pulsa las miniaturas para ampliar. Los campos, instrumentos y tratamientos son distintos; cada imagen destaca aspectos diferentes de M104.

De la imagen al ocular

La visión a través de un telescopio no acumula exposiciones como una cámara. Por eso, las estructuras exteriores de esta fotografía no deben tomarse como referencia de lo que reconoceremos visualmente.

Para preparar una observación, localiza M104 en un planetario digital configurado para tu lugar, fecha y hora. Comprueba su altura sobre el horizonte y las condiciones del cielo. La imagen profunda ayuda a comprender el objeto, aunque su apariencia visual sea mucho más discreta.

Preguntas para pensar

¿Por qué una corriente puede parecer un anillo?

Porque vemos proyectada una distribución tridimensional. Un recorrido curvo alrededor de la galaxia puede producir un lazo aparente desde nuestra dirección de observación.

¿La simulación reconstruye exactamente lo ocurrido?

Presenta una explicación compatible con las observaciones y con los supuestos del modelo. Pueden existir otras soluciones; nuevas mediciones permiten reducir esa incertidumbre.

¿Las estrellas chocan para formar la corriente?

No necesitan chocar. Las fuerzas gravitatorias pueden desprenderlas de su sistema original y modificar su distribución orbital.

¿Más contraste significa más información?

No necesariamente. Un ajuste puede hacer visible una señal registrada, pero también resaltar ruido o defectos. La calidad de la evidencia depende de los datos y de sus comprobaciones.

Actividades

Describir antes de explicar

Escribe tres observaciones de la fotografía sin proponer todavía una causa. Después añade una interpretación a cada una. ¿Qué datos permitirían comprobarla?

Observar el video dos veces

En la primera reproducción, concéntrate en la forma de la corriente. En la segunda, identifica qué parte corresponde a una observación y qué parte a un cálculo. Explica por qué ambas se necesitan.

Cambiar mentalmente el punto de vista

Inclina un aro frente a tus ojos. Su proyección pasa de un círculo a una elipse y puede acercarse a una línea. Utiliza esta experiencia para explicar por qué una imagen no revela directamente toda la geometría espacial.

El aro es una analogía geométrica: no reproduce la dinámica ni la forma exacta de la corriente de M104.

Glosario

  • Halo estelar: componente extendida de estrellas alrededor de las regiones principales de una galaxia.
  • Corriente estelar: distribución alargada de estrellas, frecuentemente asociada a la disgregación de un sistema.
  • Fuerzas de marea: efectos de las diferencias de atracción gravitatoria entre distintas partes de un objeto.
  • Brillo superficial: luz recibida por unidad de superficie aparente en el cielo.
  • Integración: tiempo total de exposición reunido en las tomas que se combinan.
  • Proyección: representación aparente de una estructura tridimensional sobre el plano de la imagen.
  • Simulación: cálculo de la evolución de un sistema bajo condiciones y leyes físicas especificadas.

Para saber más

  1. NASA, Astronomy Picture of the Day. (2026, 5 de octubre). M104: The Sombrero Galaxy’s Tidal Streams. Fotografía de Engelbert Vollmer. Consultar imagen y explicación.
  2. Martínez-Delgado, D., Román, J., Erkal, D., Schirmer, M., Roca-Fàbrega, S., Laine, S., Donatiello, G., Jiménez, M., Malin, D., & Carballo-Bello, J. A. (2021). A feather on the hat: Tracing the giant stellar stream around the Sombrero galaxy. Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, 506(4), 5030–5040. Artículo científico · Prepublicación abierta.
  3. Instituto de Astrofísica de Andalucía–CSIC. (2021, 21 de julio). The enigmatic assembly process of the Sombrero galaxy. Comunicación científica y video.
  4. NASA. (2025, 16 de abril). Sombrero Galaxy. Crédito de imagen: ESA/Hubble & NASA, K. Noll. Mosaico y ficha de Hubble.

Una invitación a recorrer los bordes. La próxima vez que contemples una galaxia, mira también más allá de su región brillante. La luz tenue de sus alrededores puede conservar parte de una historia que su silueta central no alcanza a contar.

Autoría y edición: Barthélemy d´Ans Alleman · Instituto Peruano de Astronomía & Planetarium María Reiche.

Fotografía principal: © Engelbert Vollmer. Imagen de Hubble: ESA/Hubble & NASA, K. Noll. Simulación: Denis Erkal, University of Surrey, y David Martínez-Delgado, IAA-CSIC.

Texto de divulgación basado en las fuentes enlazadas. La simulación y las analogías didácticas deben distinguirse de las imágenes observacionales.

www.planetariumperu.com

lunes, 12 de octubre de 2026

CALCULADORA - MAGNITUDES DE TU TELESCOPIO y COMPARALO CON OTROS.

Compara tus telescopios: apertura, aumentos, campo y resolución. Calculadora interactiva del Planetarium María Reiche.
PLANETARIUM MARÍA REICHE · APRENDE A USAR TU TELESCOPIO

¿Qué puede hacer tu telescopio? Calcula, compara y comprende

Introduce el diámetro del telescopio, su distancia focal y la focal del ocular. Descubre qué significan sus números y cómo elegir una combinación para observar el cielo.

Una cifra enorme de aumentos puede impresionar en un anuncio. Pero la apertura, el ocular, la atmósfera y la estabilidad de la montura deciden lo que realmente verás.

El libro que acompaña esta calculadora

Carátula del libro Aprende a usar tu telescopio, de Barthélemy d´Ans Alleman

Autor del libro: Ing. Barthélemy d´Ans Alleman.

Aprende a usar tu telescopio es el libro de texto del taller «Aprende a usar un telescopio», impartido por el Instituto Peruano de Astronomía y el Planetarium María Reiche.

Esta calculadora adapta las relaciones ópticas del capítulo 7. El libro explica cómo leer una ficha técnica, elegir oculares y reconocer los límites de la observación.

¿Te interesa participar en el taller teórico-práctico «Aprende a usar un telescopio»?
Consulta el programa, las actividades y la información de registro en la página del taller.

Tres datos para empezar

Busca en el tubo o en su ficha técnica dos medidas: D, el diámetro útil de la lente o del espejo principal, y F, la distancia focal del telescopio. Después lee la focal del ocular, fₒ, normalmente grabada en su cuerpo.

Un telescopio 102/500 tiene 102 mm de apertura y 500 mm de focal. Un ocular marcado 10 mm produce en él 50 aumentos. Ese mismo ocular en un telescopio de 1500 mm produce 150 aumentos.

Todo en milímetros. Si la apertura está en centímetros, multiplícala por 10; si está en pulgadas, por 25,4. La focal óptica no siempre coincide con la longitud del tubo.

Calculadora del telescopio y del ocular

Los tres primeros datos son obligatorios. Los resultados se actualizan al escribir. Puedes usar coma o punto decimal.

Apertura útil del telescopio.
Distancia focal indicada en la ficha.
Un valor menor produce más aumento.
Opciones: campo aparente, Barlow y pupila del ojo
Opcional. Consulta el dato del ocular; no se deduce de su focal.
1 sin accesorio; 2 para Barlow 2×; 0,63 para un reductor compatible.
6 mm es una referencia editable, no una medida de tu ojo.

Ejemplos del capítulo, con ocular de 25 mm y campo aparente ilustrativo de 60°:

Alcance: cálculo para observación visual con ocular. No determina calidad óptica, transmisión real, obstrucción, estabilidad ni condiciones del cielo. En cámaras y telescopios inteligentes se necesitan datos del sensor.

Cómo interpretar los resultados

Apertura: luz y detalle

La luz recogida depende del área: A = π(D/2)². Duplicar el diámetro cuadruplica el área geométrica. La calculadora expresa esa área en cm² y compara la captación con una pupila de 7 mm: L = (D/7)². Es una comparación geométrica; no descuenta obstrucción ni pérdidas ópticas, y 7 mm no representa a todos los observadores.

Relación focal: la geometría del instrumento

f/# = F/D. El 102/500 es aproximadamente f/4,9; el 127/1500, f/11,8. Con el mismo ocular, la focal larga da más aumento y menos campo. En visual, una relación focal menor no garantiza una imagen más brillante: también debes comparar la pupila de salida.

Aumento: cuánto crece el ángulo aparente

M = F efectiva/fₒ, donde F efectiva = F × factor focal. Una Barlow 2× duplica aproximadamente los aumentos. No añade apertura ni crea detalles que el telescopio y el cielo no pueden resolver.

Pupila de salida: el haz que llega al ojo

P = D/M. Pupilas de 2–4 mm suelen servir para exploración general; de aproximadamente 0,8–2 mm, para detalle. Al acercarte a 0,5 mm, el enfoque y la atmósfera se vuelven más exigentes y los objetos extensos se ven más oscuros. Son orientaciones para experimentar, no garantías.

Si la pupila de salida supera la de tu ojo, el iris recorta el haz y desaprovechas parte de la apertura. El aumento mínimo orientativo para aprovecharla es D/pupila del ojo.

Campo real: qué porción del cielo cabe

Campo real ≈ campo aparente/M. La focal del ocular no permite conocer su campo aparente: necesitas otro dato de la ficha. Si lo dejas vacío, la calculadora no inventa un campo. La Luna mide aproximadamente 0,5°; su diámetro real varía.

Esta aproximación puede desviarse por la distorsión del ocular. Si conoces su diafragma de campo, usa Campo real ≈ 57,3 × diafragma/F efectiva, con ambas longitudes en mm. Las aberturas internas y la compatibilidad de accesorios también limitan el campo.

Resolución: separar, no solo agrandar

El límite de Dawes se estima con 116/D segundos de arco, para dobles de brillo semejante. Rayleigh se aproxima con 138/D, en luz visible alrededor de 550 nm. Cuanto menor el valor, más fina la separación teórica. Estos criterios no predicen por sí solos el detalle planetario; la turbulencia, el contraste, la colimación y el enfoque pueden dominar.

¿Máximo útil? La regla 2 × D, con D en mm, es una referencia para excelentes condiciones. Muchas noches conviene trabajar por debajo. Si el objeto crece pero no aparecen detalles nuevos, prueba menos aumento.

Un ejemplo completo: 127/1500 con ocular de 25 mm

Sin Barlow, obtienes 60×, relación focal f/11,8 y pupila de salida de 2,12 mm. Si el ocular tiene 60° de campo aparente, el campo real será aproximadamente 1°: unas dos lunas a lo largo de su diámetro.

Su resolución de Dawes es aproximadamente 0,91″, pero eso no asegura alcanzarla durante una observación. Con una Barlow 2× pasarías a 120×, pupila de 1,06 mm y campo aproximado de 0,5°; la Luna quedaría muy ajustada, según su tamaño y el campo real del sistema.

Preguntas para pensar

  • Si duplicas la focal del telescopio y mantienes el ocular, ¿qué ocurre con el aumento y la pupila?
  • Si duplicas la apertura manteniendo focal y ocular, ¿cambia el aumento? ¿Cuánto crece el área?
  • ¿Por qué dos oculares de 10 mm pueden mostrar regiones distintas del cielo?
  • ¿Un anuncio de “675 aumentos” te permite saber qué detalles verás?
  • Si Júpiter se ve más grande pero más borroso, ¿qué ganarías al volver al ocular anterior?

Actividades: lleva la calculadora al cielo

  1. Haz tu ficha. Anota apertura, focal y oculares. Calcula los aumentos y las pupilas de cada combinación.
  2. Compara dos oculares. Empieza con el de focal más larga, centra la Luna y cambia a uno más corto. Registra tamaño, brillo, campo y facilidad de enfoque.
  3. Busca el aumento que aporta detalle. Observa un planeta y aumenta por etapas. Anota cuándo la imagen crece sin mejorar.
  4. Comprueba el encuadre. Introduce el campo aparente real de tu ocular y compara el resultado con una simulación en Stellarium.
  5. Observa la pupila. De día, apunta a una pared clara distante, siempre lejos del Sol. Aleja el ojo y compara el pequeño disco luminoso con distintos oculares.
Observación solar: nunca apuntes al Sol con un telescopio convencional sin un sistema de filtrado solar adecuado y correctamente instalado delante de la apertura. Los filtros solares que se enroscan en el ocular no son seguros.

Compara con otro telescopio

El telescopio A utiliza los datos de la calculadora principal. Introduce aquí los del telescopio B. Puedes comparar el mismo ocular en ambos o elegir uno distinto para cada equipo.

La comparación de luz utiliza áreas geométricas. No descuenta la obstrucción ni las pérdidas de cada diseño. La resolución es teórica y el campo es aproximado.

Glosario

Apertura: diámetro útil que recibe la luz.

Distancia focal: longitud óptica que determina la escala de la imagen.

Ocular: sistema de lentes con el que examinamos la imagen del telescopio.

Relación focal: cociente entre focal y apertura, escrito f/5, f/10, etc.

Pupila de salida: diámetro del haz luminoso que emerge del ocular.

Campo aparente: amplitud angular de la ventana que percibimos dentro del ocular.

Campo real: diámetro angular de la región del cielo observada.

Seeing: efecto de la turbulencia atmosférica sobre la estabilidad y nitidez de la imagen.

Aumento vacío: incremento del tamaño aparente sin información adicional aprovechable.

Barlow: accesorio que aumenta la focal efectiva; su factor puede cambiar con la separación entre elementos.

Para saber más

d’Ans Alleman, B. (s. f.). Aprende a usar tu telescopio. Capítulo 7: características y relaciones ópticas [Material didáctico; capítulo maquetado proporcionado por el autor]. Planetarium María Reiche – Instituto Peruano de Astronomía.

Las fórmulas, ejemplos y criterios orientativos de esta entrada se basan en ese capítulo. El subtítulo de la referencia describe su contenido.

Para llevar los cálculos a la práctica, consulta también el manual de tu telescopio y las fichas de tus oculares: especialmente campo aparente, diafragma de campo y compatibilidad de accesorios.

Autoría y adaptación didáctica: Barthélemy d´Ans Alleman.
Instituto Peruano de Astronomía · Planetarium María Reiche.
© 2026. Calculadora educativa basada en el capítulo 7 de Aprende a usar tu telescopio.

domingo, 11 de octubre de 2026

¿ PUEDE EXISTIR UN PLANETA COMO LA TIERRA EN UN SISTEMA ESTELAR BINARIO ? EL CASO 70 OPHUICHI.

Planetarium Perú · Exoplanetas y sistemas binarios

70 Ophiuchi: ¿puede existir una Tierra con dos soles?

Un siglo de observaciones y diez millones de años de simulaciones para preguntar si un planeta rocoso podría sobrevivir en la zona habitable de una estrella binaria.

70 Ophiuchi: ¿puede existir una Tierra con dos soles? Representación artística de una Tierra hipotética en un sistema estelar binario
70 Ophiuchi: ¿puede existir una Tierra con dos soles? Representación artística del sistema binario y de un planeta terrestre hipotético en torno a 70 Oph A. El planeta mostrado no ha sido detectado: la ilustración representa el escenario dinámico estudiado mediante simulaciones. Diseño gráfico: Planetarium María Reiche, 2026.
Estudiantes de secundaria Público general Ampliación universitaria

Imagina un mundo rocoso con océanos, continentes y una atmósfera propia. Al levantar la mirada, su cielo no estaría dominado necesariamente por una sola estrella: una segunda estrella brillante recorrería lentamente el firmamento. ¿Podría un planeta semejante permanecer durante millones de años en una órbita estable?

Esa pregunta puede parecer propia de la ciencia ficción, pero es un problema concreto de mecánica celeste. Un estudio publicado en The Astrophysical Journal analiza 70 Ophiuchi AB, uno de los sistemas binarios cercanos mejor observados, para averiguar qué clases de planetas podrían esconderse allí y, sobre todo, si la gravedad de una segunda estrella impediría la existencia de un planeta terrestre en la zona habitable de la componente principal.

La pregunta que guía esta entrada:
¿la presencia de una segunda estrella hace imposible que un planeta parecido en masa a la Tierra mantenga una órbita estable dentro de la zona habitable?
Antes de continuar: lo que NO se ha descubierto

No existe actualmente ningún planeta confirmado en 70 Ophiuchi. El estudio no anuncia una “segunda Tierra”. Combina observaciones reales del sistema con simulaciones para determinar qué planetas ya pueden descartarse y qué órbitas continúan siendo físicamente posibles.

Esta diferencia entre detectar, permitir y demostrar habitabilidad será fundamental durante toda la lectura.

Una pregunta detrás de un titular: ¿una Tierra con dos soles?

En octubre de 2026, una comunicación de la University of California, Riverside difundida por Phys.org planteó una pregunta atractiva: ¿podría existir un planeta parecido a la Tierra en un sistema con dos estrellas? El punto de partida es 70 Ophiuchi, un sistema a solo unos 5,1 pársecs, aproximadamente 16,6 años luz de nosotros.

El atractivo de 70 Ophiuchi no consiste únicamente en su cercanía. Las dos estrellas llevan siendo observadas durante más de un siglo. Esa enorme línea temporal permite reconstruir con gran precisión su movimiento, medir sus masas y calcular cómo perturbarían la órbita de un planeta hipotético.

El resultado más interesante es prudente pero importante: la zona habitable de 70 Oph A no queda destruida dinámicamente por la presencia de 70 Oph B. Una segunda estrella no actúa necesariamente como una máquina que expulsa cualquier planeta próximo.

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Conocer 70 Ophiuchi AB

70 Ophiuchi está formado por dos estrellas de tipo K, algo más pequeñas, frías y poco luminosas que el Sol. La letra A identifica la componente principal y B la secundaria.

Propiedad 70 Oph A 70 Oph B
Tipo espectral K0 V K4 V
Distancia 5,111 ± 0,005 pc 5,105 ± 0,007 pc
Masa dinámica 0,8827 masas solares 0,7319 masas solares
Temperatura efectiva 5301 ± 67 K 4465 ± 65 K
Luminosidad 0,53 ± 0,02 luminosidades solares 0,15 ± 0,02 luminosidades solares
Radio 0,831 radios solares 0,670 radios solares

Valores de Li et al. (2026). Las “masas solares”, “radios solares” y “luminosidades solares” comparan cada estrella con el Sol.

Las dos estrellas también orbitan entre sí

La pareja completa una vuelta aproximadamente cada 88,126 años. La órbita es claramente elíptica: su excentricidad es cercana a 0,50 y su semieje mayor es de unos 23,23 UA.

En el acercamiento máximo, las estrellas llegan a situarse a aproximadamente 11,6 UA. Para comparar escalas, Saturno se encuentra a unas 9,5 UA del Sol. Esta separación ayuda a entender por qué puede existir una región cercana a 70 Oph A donde su gravedad domina y un planeta podría mantener una órbita duradera.

Imagen histórica de 70 Ophiuchi obtenida por el Observatorio Naval de Estados Unidos en 1937
70 Ophiuchi AB en una imagen del U.S. Naval Observatory de 1937. Crédito: U.S. Naval Observatory. La larga historia observacional de esta estrella binaria es una de las fortalezas del nuevo estudio.
Una idea de escala: 70 Ophiuchi está cerca en términos astronómicos, pero 16,6 años luz significan que la luz que vemos hoy salió de allí hace más de dieciséis años.

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Cómo buscar un planeta que todavía no vemos

Un planeta no tiene que aparecer directamente en una fotografía para que podamos investigarlo. Su gravedad puede revelar su presencia haciendo que la estrella realice un pequeño movimiento alrededor del centro de masa común.

Velocidad radial: medir un pequeño vaivén

Cuando una estrella se mueve alternativamente hacia nosotros y se aleja, sus líneas espectrales cambian ligeramente de longitud de onda. Ese desplazamiento Doppler permite medir la velocidad radial con enorme precisión.

El nuevo trabajo incorporó observaciones realizadas con el Planet Finder Spectrograph (PFS) instalado en el telescopio Magellan II Clay de 6,5 metros, en Chile. Entre 2023 y 2025 se obtuvieron 499 mediciones de 70 Oph A y 334 de 70 Oph B. A ellas se sumaron décadas de observaciones anteriores.

Astrometría: seguir la posición en el cielo

La astrometría mide cómo cambia la posición aparente de un astro. En un sistema binario permite reconstruir la geometría de la órbita. Combinada con la velocidad radial aporta información tridimensional mucho más completa que cualquiera de los dos métodos por separado.

El problema: una estrella también produce señales

Manchas, regiones activas y rotación estelar pueden producir variaciones de velocidad radial que se parecen a las de un planeta. En 70 Oph A aparece una señal próxima a 20 días, pero el análisis favorece la explicación por rotación y actividad estelar, no por un compañero planetario.

Resultado observacional

Después de modelar la órbita binaria y la actividad de las estrellas, el estudio no encuentra una señal planetaria estadísticamente significativa alrededor de ninguna de las dos componentes.

Esto no significa que allí no haya planetas. Significa que, con los datos y sensibilidad actuales, no se ha detectado ninguno.

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Un siglo dibujando la órbita de dos estrellas

Las observaciones históricas proporcionan algo extraordinariamente valioso: casi una órbita completa del sistema. Las posiciones antiguas son menos precisas que las modernas, pero extienden la línea temporal y permiten conocer muy bien el periodo y la forma general de la trayectoria.

Órbita astrométrica relativa de 70 Ophiuchi B alrededor de 70 Ophiuchi A
Figura científica. Órbita astrométrica relativa de 70 Oph B alrededor de 70 Oph A. Los puntos rojos corresponden a mediciones históricas; la curva negra representa la solución orbital obtenida por el estudio. La estrella negra marca la posición de la componente primaria. Fuente: Li et al. (2026), figura 2.
Aprende a leerla: no confundas el dibujo con una fotografía tomada desde arriba. Los ejes están expresados en segundos de arco y representan la posición proyectada sobre el cielo. Las fechas distribuidas alrededor de la elipse muestran cómo la componente B ha cambiado de posición a lo largo del tiempo.

La forma elíptica también recuerda que la distancia entre las dos estrellas no es constante. Por ello, la intensidad de las perturbaciones gravitatorias sobre un posible planeta varía durante la órbita binaria.

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¿Dónde estaría la zona habitable?

La expresión zona habitable no significa “lugar donde sabemos que existe vida”. Describe una región alrededor de una estrella donde, con una atmósfera apropiada, un planeta rocoso podría mantener agua líquida en su superficie.

Para 70 Oph A, los autores calcularon dos intervalos:

Definición Límite interior Límite exterior
Zona habitable conservadora (CHZ) 0,711 UA 1,273 UA
Zona habitable optimista (OHZ) 0,561 UA 1,342 UA

La siguiente pregunta es dinámica: aunque una región reciba una cantidad adecuada de energía de la estrella, ¿podría un planeta permanecer allí sin que 70 Oph B lo expulse o deforme excesivamente su órbita?

Introducir una Tierra virtual

Para responder, los investigadores utilizaron simulaciones de N cuerpos. Insertaron un planeta de una masa terrestre alrededor de 70 Oph A y repitieron el experimento a diferentes distancias.

En el experimento principal, el planeta comienza en una órbita circular, prograda y coplanaria con la órbita binaria. Se exploraron distancias desde 0,5 hasta 10,5 UA en pasos de 0,005 UA. Cada caso fue integrado durante 10 millones de años.

Un modelo siempre tiene condiciones iniciales

“Estable en la simulación” significa estable bajo las condiciones que se estudiaron. Una órbita muy inclinada respecto del plano de las estrellas puede comportarse de manera diferente. La conclusión no debe extenderse automáticamente a todas las configuraciones posibles.

El gráfico decisivo: ¿sobrevive el planeta?

Supervivencia de un planeta simulado alrededor de 70 Ophiuchi A según la distancia orbital
Figura 13, panel superior. Porcentaje de supervivencia del planeta simulado frente a su semieje mayor. Las franjas verdes corresponden a la zona habitable conservadora y optimista. Fuente: Li et al. (2026).
Cómo leer este panel: el eje horizontal indica la distancia media del planeta a 70 Oph A, en UA. El eje vertical expresa qué porcentaje de la integración permanece el planeta dentro del sistema. En la región habitable, la supervivencia permanece muy alta. Cerca del límite dinámico, la situación cambia bruscamente.

La órbita puede sobrevivir y aun así deformarse

Excentricidad máxima de un planeta simulado alrededor de 70 Ophiuchi A
Figura 13, panel inferior. Excentricidad máxima alcanzada por el planeta durante las simulaciones. Una excentricidad próxima a cero corresponde a una órbita casi circular; valores mayores indican órbitas progresivamente más alargadas. Fuente: Li et al. (2026).
Pregunta de observación: mira primero la zona verde. ¿Permanece baja la excentricidad? Después sigue la curva hacia 1,5 UA. Allí aparece una fuerte excitación orbital y la excentricidad puede alcanzar aproximadamente 0,63.

Las simulaciones muestran que las órbitas de tipo S alrededor de 70 Oph A son estables aproximadamente hasta 2,5–2,9 UA. La zona habitable, que termina alrededor de 1,34 UA en su definición más amplia, queda cómodamente dentro de esa región.

¿Qué es una órbita de tipo S?

En una órbita S-type, el planeta gira principalmente alrededor de una sola de las estrellas. La segunda estrella pertenece al mismo sistema y perturba la órbita, pero el planeta no gira alrededor de ambas como si fueran un único objeto central.

Esto es diferente de una órbita P-type o circumbinaria, donde el planeta rodea conjuntamente a las dos estrellas. El escenario estudiado aquí es el primero: una Tierra hipotética alrededor de 70 Oph A.

Así que “dos soles” no significa que el planeta esté necesariamente orbitando ambos. Desde su superficie, 70 Oph A sería su estrella principal y 70 Oph B aparecería como una segunda estrella brillante cuya posición cambiaría lentamente en el cielo.

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¿Qué planetas ya podemos descartar?

Si no encontramos un planeta, todavía podemos aprender algo: podemos determinar qué clase de planeta habría producido una señal tan grande que los instrumentos deberían haberla detectado.

Los investigadores realizaron pruebas de inyección y recuperación. Añadieron señales planetarias artificiales a los datos reales y comprobaron cuáles podía recuperar correctamente el procedimiento de búsqueda.

Región Límite aproximado alcanzado por el estudio
70 Oph A, 1 UA M sin i ≳ 0,3 masas de Júpiter
70 Oph A, 2 UA M sin i ≳ 0,5 masas de Júpiter
70 Oph A, región interior ≈ 5 UA Se descartan planetas de masa aproximadamente joviana
70 Oph B, dentro de ≈ 0,5 UA M sin i ≳ 0,25–0,30 masas de Júpiter

Estos límites dependen de la sensibilidad y del criterio de recuperación del análisis. M sin i es la masa mínima inferida mediante velocidad radial.

¿Y una Tierra?

Aquí aparece la parte más interesante: un planeta de masa terrestre en la zona habitable está por debajo del umbral actual de detección por velocidad radial para este sistema. Por eso el estudio puede decir que su órbita sería dinámicamente posible, pero no afirmar que ese planeta existe.

1. Detectado
Existe una señal observacional suficientemente sólida atribuible a un planeta.
En 70 Ophiuchi: todavía no.
2. Permitido por los datos y la dinámica
El planeta no ha sido detectado, pero tampoco está excluido y su órbita puede mantenerse estable.
Una Tierra coplanaria en la zona habitable: sí.
3. Habitable
Requeriría conocer además propiedades como atmósfera, temperatura, agua, composición y evolución.
El estudio no demuestra esto.

¿Hasta dónde llega la conclusión?

El resultado es más preciso si lo formulamos así: la arquitectura conocida de 70 Ophiuchi no impide que un planeta de masa terrestre, en una órbita aproximadamente circular y coplanaria, permanezca estable dentro de la zona habitable de 70 Oph A.

Eso es diferente de afirmar que el sistema contenga una Tierra. También es diferente de afirmar que cualquier planeta situado en esa distancia sería habitable.

Las simulaciones muestran además estructuras de resonancia. Alrededor de 1,5 UA aparece un máximo de excentricidad que puede llegar aproximadamente a 0,63. Más lejos, cerca de 2,5–2,9 UA, la estabilidad se pierde rápidamente.

Otras configuraciones orbitales también importan. Si el plano del planeta estuviera fuertemente inclinado respecto del plano de la binaria, mecanismos como las oscilaciones de Kozai-Lidov podrían incrementar la excentricidad y reducir la estabilidad a largo plazo.

¿Por qué importa para la búsqueda de otras Tierras?

Una parte importante de la búsqueda de exoplanetas consiste en decidir dónde vale la pena mirar. Antes de dedicar un gran telescopio a obtener una imagen extremadamente difícil, podemos preguntar si la arquitectura del sistema permite siquiera que exista el tipo de planeta que buscamos.

70 Ophiuchi resulta especialmente atractivo porque está cerca. La zona habitable de 70 Oph A tendría una separación angular aproximada de 140–250 milisegundos de arco, suficientemente amplia para convertir el sistema en un objetivo interesante de futuros proyectos de imagen directa y astrometría de altísima precisión.

El artículo señala que misiones futuras como el Habitable Worlds Observatory podrían beneficiarse de este tipo de “selección dinámica” de objetivos.

La pregunta cambia

En lugar de preguntar solamente “¿hay un planeta allí?”, podemos avanzar por etapas: ¿puede existir?, ¿podemos detectarlo?, ¿qué masa puede tener?, ¿podemos medir su atmósfera?, ¿es realmente habitable?

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Actividades para estudiantes y familias

1. Construye un mapa de la zona habitable

Dibuja una línea horizontal que represente de 0 a 3 UA desde 70 Oph A. Utiliza una escala de 10 cm por UA si dispones de espacio.

  1. Marca 0,561 UA y 1,342 UA: límites de la zona habitable optimista.
  2. Marca 0,711 UA y 1,273 UA: límites de la zona conservadora.
  3. Marca aproximadamente 1,5 UA: región de fuerte aumento de excentricidad.
  4. Marca 2,5 UA y 2,88 UA: región del límite dinámico.
  5. Explica por qué la zona habitable queda dentro de la región estable.

Pregunta adicional: ¿sería suficiente estar dentro de la zona verde para afirmar que un planeta posee agua líquida?

2. Observación, cálculo o simulación

Clasifica cada afirmación en una de tres categorías:

  1. 70 Oph A tiene aproximadamente 0,88 masas solares.
  2. Una Tierra virtual puede permanecer estable alrededor de 1 UA.
  3. No aparece una señal planetaria significativa en las velocidades radiales.
  4. La zona habitable conservadora comienza aproximadamente a 0,71 UA.
  5. Un planeta situado más allá de unos 2,5 UA puede volverse inestable.

Después explica qué datos o supuestos se necesitan para llegar a cada conclusión. El objetivo no es solo memorizar cifras, sino distinguir lo medido de lo inferido.

3. Detectives del gráfico

  1. Busca la zona verde en los dos paneles de la Figura 13.
  2. Lee el significado de cada eje antes de interpretar la curva.
  3. Escribe una observación que puedas señalar directamente en el gráfico.
  4. Escribe después una interpretación física de esa observación.
  5. Indica una limitación de la simulación.

Para docentes: pedir cinco frases: una observación, una interpretación, un supuesto, una limitación y una nueva pregunta.

Preguntas para pensar

Intenta responder antes de desplegar cada explicación.

¿Se ha descubierto una Tierra alrededor de 70 Ophiuchi?

No. No existe ningún planeta confirmado en el sistema. El estudio demuestra que determinadas órbitas terrestres son dinámicamente posibles y establece límites sobre los planetas que los datos actuales ya deberían haber detectado.

¿Cómo puede un planeta tener “dos soles” si solo orbita una estrella?

Porque pertenece a un sistema binario. En una configuración de tipo S, el planeta gira alrededor de una de las estrellas, mientras la segunda estrella gira con la primera alrededor del centro de masa binario. Desde el planeta podrían verse ambas estrellas, aunque solo una domine su órbita inmediata.

¿Estabilidad significa habitabilidad?

No. Una órbita estable evita que el planeta sea expulsado o destruido, pero la habitabilidad depende además de la atmósfera, temperatura, composición, agua, actividad estelar y evolución del planeta.

¿Qué significa que un planeta esté en la zona habitable?

Significa que recibe una cantidad de energía estelar compatible, bajo determinados modelos atmosféricos, con la posible existencia de agua líquida superficial. No significa que sepamos que el planeta tenga agua ni que exista vida.

¿Por qué la actividad de una estrella puede confundirse con un planeta?

Las manchas y regiones activas cambian la forma de las líneas espectrales mientras la estrella rota. Esas variaciones pueden producir señales periódicas parecidas al movimiento Doppler provocado por un planeta. Por eso hay que comparar la periodicidad con indicadores de actividad estelar.

¿Qué significa no detectar un planeta?

Significa que los datos no muestran una señal suficientemente convincente. Un planeta menor que el límite de sensibilidad puede seguir allí. Una no detección también contiene información porque permite descartar objetos cuya señal habría sido necesariamente mayor.

¿Por qué repetir una simulación a muchas distancias?

Porque la estabilidad no cambia de manera uniforme. Pueden aparecer resonancias y regiones estrechas donde una pequeña diferencia en distancia produce una evolución orbital muy distinta.

¿Qué resultado sería una evidencia real de un planeta?

Una señal coherente que sobreviva a las pruebas estadísticas, no pueda explicarse mejor por actividad estelar o efectos instrumentales y, de ser posible, pueda confirmarse mediante otra técnica u observaciones independientes.

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Rincón universitario: de una señal Doppler a un límite de masa

Para una estrella con un planeta, la semiamplitud de la velocidad radial puede escribirse aproximadamente como:

K ≈ (2πG / P)1/3 · (Mp sin i) / (M★ + Mp)2/3 · 1 / √(1 − e²)

Aquí K es la semiamplitud Doppler, P el periodo orbital, Mp la masa planetaria, M★ la masa estelar, i la inclinación y e la excentricidad.

La aparición de sin i explica por qué la velocidad radial proporciona normalmente una masa mínima: si desconocemos la inclinación de la órbita, no conocemos por separado Mp e i.

Inyección y recuperación

Para medir la sensibilidad del conjunto de observaciones, los investigadores insertan matemáticamente señales Keplerianas artificiales de distintos periodos y amplitudes dentro de los datos reales. Después ejecutan el procedimiento de búsqueda sin “decirle” dónde se colocó cada planeta ficticio.

Si una región del espacio de parámetros permite recuperar casi todas las señales, una no detección real allí es informativa. Si la recuperación es baja, un planeta podría permanecer oculto.

El problema dinámico

Las simulaciones con REBOUND utilizaron una Tierra inicialmente circular, coplanaria y prograda. Para cada semieje mayor se siguió su evolución durante 107 años, registrando la supervivencia y la máxima excentricidad.

Esto transforma la pregunta “¿hay espacio para una Tierra?” en dos preguntas cuantificables: ¿permanece gravitacionalmente ligada al sistema? y ¿cuánto se modifica su excentricidad?

Una lectura epistemológica

El estudio combina tres niveles distintos de conocimiento: observaciones que existen realmente, parámetros inferidos mediante modelos y experimentos numéricos sobre planetas hipotéticos. La fuerza de la conclusión depende precisamente de no confundir esos niveles.

Glosario y una reflexión

Sistema binario Dos estrellas gravitacionalmente ligadas que orbitan alrededor de un centro de masa común.

Exoplaneta Planeta que orbita una estrella distinta del Sol.

Órbita S-type Órbita planetaria alrededor de una sola componente de un sistema estelar binario.

Órbita P-type o circumbinaria Órbita en la que un planeta rodea conjuntamente a las dos estrellas de una binaria.

Zona habitable Intervalo de distancias donde, con condiciones atmosféricas apropiadas, podría existir agua líquida en la superficie de un planeta rocoso.

Velocidad radial Componente del movimiento de un astro hacia nosotros o alejándose de nosotros, medible mediante el efecto Doppler.

Astrometría Medición precisa de la posición y movimiento de los astros en el cielo.

Semieje mayor Parámetro que caracteriza el tamaño de una órbita elíptica y sirve como medida de su distancia orbital característica.

Excentricidad Medida de cuánto se aparta una órbita de un círculo. Una excentricidad cero corresponde a un círculo perfecto.

Resonancia orbital Relación entre frecuencias orbitales capaz de producir perturbaciones acumulativas o estructuras dinámicas particulares.

M sin i Masa mínima de un compañero inferida mediante velocidad radial cuando la inclinación orbital no se conoce de forma independiente.

Actividad estelar Fenómenos magnéticos, manchas y regiones activas capaces de modificar la luz y las líneas espectrales de una estrella.

Para pensar:
La astronomía no solo descubre objetos. También delimita lo posible. Saber que aún no vemos una Tierra en 70 Ophiuchi y demostrar que podría sobrevivir allí son dos resultados distintos, pero ambos ayudan a decidir dónde buscar el siguiente mundo.

Para saber más

  1. Artículo científico original. Li, Y., Meyer, M. R., D'Angiolillo, S., Kane, S. R., Butler, R. P., Shectman, S. A., et al. (2026). A Century of Radial-velocity and Astrometric Monitoring of 70 Oph AB: New PFS Data and Constraints on Possible Planetary Companions. The Astrophysical Journal, 1009, 199. Publicación original .
  2. Manuscrito científico y gráficos. Li et al. (2026), arXiv:2603.20044. Versión arXiv .
  3. Noticia y entrevista que inspira esta entrada. University of California, Riverside. (2026). Q&A: An Earth-like planet with two suns? Phys.org. Leer la comunicación .
  4. Habitable Worlds Observatory. NASA Science. Información institucional sobre el futuro observatorio dedicado al estudio de mundos potencialmente habitables. NASA Science .

Autor de la entrada y propuesta educativa: Barthélemy d´Ans.
Instituto Peruano de Astronomía & Planetarium María Reiche.
Edición: octubre de 2026.

Fuente científica principal: Li et al. (2026), The Astrophysical Journal, 1009, 199, DOI 10.3847/1538-4357/ae9f52.

Gráficos científicos: órbita astrométrica y simulaciones dinámicas procedentes de Li et al. (2026). Los gráficos se utilizan como material de divulgación científica y deben interpretarse dentro de las condiciones y supuestos especificados en el artículo original.

Banner: representación artística elaborada para Planetarium María Reiche. La presencia de un planeta terrestre es hipotética y sirve para representar visualmente el escenario dinámico estudiado.

Imagen histórica: U.S. Naval Observatory. La redacción, adaptación pedagógica, actividades, preguntas y glosario pertenecen a esta entrada de Planetarium Perú.

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