70 Ophiuchi: ¿puede existir una Tierra con dos soles?
Un siglo de observaciones y diez millones de años de simulaciones para preguntar si un planeta rocoso podría sobrevivir en la zona habitable de una estrella binaria.
Imagina un mundo rocoso con océanos, continentes y una atmósfera propia. Al levantar la mirada, su cielo no estaría dominado necesariamente por una sola estrella: una segunda estrella brillante recorrería lentamente el firmamento. ¿Podría un planeta semejante permanecer durante millones de años en una órbita estable?
Esa pregunta puede parecer propia de la ciencia ficción, pero es un problema concreto de mecánica celeste. Un estudio publicado en The Astrophysical Journal analiza 70 Ophiuchi AB, uno de los sistemas binarios cercanos mejor observados, para averiguar qué clases de planetas podrían esconderse allí y, sobre todo, si la gravedad de una segunda estrella impediría la existencia de un planeta terrestre en la zona habitable de la componente principal.
¿la presencia de una segunda estrella hace imposible que un planeta parecido en masa a la Tierra mantenga una órbita estable dentro de la zona habitable?
No existe actualmente ningún planeta confirmado en 70 Ophiuchi. El estudio no anuncia una “segunda Tierra”. Combina observaciones reales del sistema con simulaciones para determinar qué planetas ya pueden descartarse y qué órbitas continúan siendo físicamente posibles.
Esta diferencia entre detectar, permitir y demostrar habitabilidad será fundamental durante toda la lectura.
Una pregunta detrás de un titular: ¿una Tierra con dos soles?
En octubre de 2026, una comunicación de la University of California, Riverside difundida por Phys.org planteó una pregunta atractiva: ¿podría existir un planeta parecido a la Tierra en un sistema con dos estrellas? El punto de partida es 70 Ophiuchi, un sistema a solo unos 5,1 pársecs, aproximadamente 16,6 años luz de nosotros.
El atractivo de 70 Ophiuchi no consiste únicamente en su cercanía. Las dos estrellas llevan siendo observadas durante más de un siglo. Esa enorme línea temporal permite reconstruir con gran precisión su movimiento, medir sus masas y calcular cómo perturbarían la órbita de un planeta hipotético.
El resultado más interesante es prudente pero importante: la zona habitable de 70 Oph A no queda destruida dinámicamente por la presencia de 70 Oph B. Una segunda estrella no actúa necesariamente como una máquina que expulsa cualquier planeta próximo.
Conocer 70 Ophiuchi AB
70 Ophiuchi está formado por dos estrellas de tipo K, algo más pequeñas, frías y poco luminosas que el Sol. La letra A identifica la componente principal y B la secundaria.
| Propiedad | 70 Oph A | 70 Oph B |
|---|---|---|
| Tipo espectral | K0 V | K4 V |
| Distancia | 5,111 ± 0,005 pc | 5,105 ± 0,007 pc |
| Masa dinámica | 0,8827 masas solares | 0,7319 masas solares |
| Temperatura efectiva | 5301 ± 67 K | 4465 ± 65 K |
| Luminosidad | 0,53 ± 0,02 luminosidades solares | 0,15 ± 0,02 luminosidades solares |
| Radio | 0,831 radios solares | 0,670 radios solares |
Valores de Li et al. (2026). Las “masas solares”, “radios solares” y “luminosidades solares” comparan cada estrella con el Sol.
Las dos estrellas también orbitan entre sí
La pareja completa una vuelta aproximadamente cada 88,126 años. La órbita es claramente elíptica: su excentricidad es cercana a 0,50 y su semieje mayor es de unos 23,23 UA.
En el acercamiento máximo, las estrellas llegan a situarse a aproximadamente 11,6 UA. Para comparar escalas, Saturno se encuentra a unas 9,5 UA del Sol. Esta separación ayuda a entender por qué puede existir una región cercana a 70 Oph A donde su gravedad domina y un planeta podría mantener una órbita duradera.
Cómo buscar un planeta que todavía no vemos
Un planeta no tiene que aparecer directamente en una fotografía para que podamos investigarlo. Su gravedad puede revelar su presencia haciendo que la estrella realice un pequeño movimiento alrededor del centro de masa común.
Velocidad radial: medir un pequeño vaivén
Cuando una estrella se mueve alternativamente hacia nosotros y se aleja, sus líneas espectrales cambian ligeramente de longitud de onda. Ese desplazamiento Doppler permite medir la velocidad radial con enorme precisión.
El nuevo trabajo incorporó observaciones realizadas con el Planet Finder Spectrograph (PFS) instalado en el telescopio Magellan II Clay de 6,5 metros, en Chile. Entre 2023 y 2025 se obtuvieron 499 mediciones de 70 Oph A y 334 de 70 Oph B. A ellas se sumaron décadas de observaciones anteriores.
Astrometría: seguir la posición en el cielo
La astrometría mide cómo cambia la posición aparente de un astro. En un sistema binario permite reconstruir la geometría de la órbita. Combinada con la velocidad radial aporta información tridimensional mucho más completa que cualquiera de los dos métodos por separado.
El problema: una estrella también produce señales
Manchas, regiones activas y rotación estelar pueden producir variaciones de velocidad radial que se parecen a las de un planeta. En 70 Oph A aparece una señal próxima a 20 días, pero el análisis favorece la explicación por rotación y actividad estelar, no por un compañero planetario.
Después de modelar la órbita binaria y la actividad de las estrellas, el estudio no encuentra una señal planetaria estadísticamente significativa alrededor de ninguna de las dos componentes.
Esto no significa que allí no haya planetas. Significa que, con los datos y sensibilidad actuales, no se ha detectado ninguno.
Un siglo dibujando la órbita de dos estrellas
Las observaciones históricas proporcionan algo extraordinariamente valioso: casi una órbita completa del sistema. Las posiciones antiguas son menos precisas que las modernas, pero extienden la línea temporal y permiten conocer muy bien el periodo y la forma general de la trayectoria.
La forma elíptica también recuerda que la distancia entre las dos estrellas no es constante. Por ello, la intensidad de las perturbaciones gravitatorias sobre un posible planeta varía durante la órbita binaria.
¿Dónde estaría la zona habitable?
La expresión zona habitable no significa “lugar donde sabemos que existe vida”. Describe una región alrededor de una estrella donde, con una atmósfera apropiada, un planeta rocoso podría mantener agua líquida en su superficie.
Para 70 Oph A, los autores calcularon dos intervalos:
| Definición | Límite interior | Límite exterior |
|---|---|---|
| Zona habitable conservadora (CHZ) | 0,711 UA | 1,273 UA |
| Zona habitable optimista (OHZ) | 0,561 UA | 1,342 UA |
La siguiente pregunta es dinámica: aunque una región reciba una cantidad adecuada de energía de la estrella, ¿podría un planeta permanecer allí sin que 70 Oph B lo expulse o deforme excesivamente su órbita?
Introducir una Tierra virtual
Para responder, los investigadores utilizaron simulaciones de N cuerpos. Insertaron un planeta de una masa terrestre alrededor de 70 Oph A y repitieron el experimento a diferentes distancias.
En el experimento principal, el planeta comienza en una órbita circular, prograda y coplanaria con la órbita binaria. Se exploraron distancias desde 0,5 hasta 10,5 UA en pasos de 0,005 UA. Cada caso fue integrado durante 10 millones de años.
“Estable en la simulación” significa estable bajo las condiciones que se estudiaron. Una órbita muy inclinada respecto del plano de las estrellas puede comportarse de manera diferente. La conclusión no debe extenderse automáticamente a todas las configuraciones posibles.
El gráfico decisivo: ¿sobrevive el planeta?
La órbita puede sobrevivir y aun así deformarse
Las simulaciones muestran que las órbitas de tipo S alrededor de 70 Oph A son estables aproximadamente hasta 2,5–2,9 UA. La zona habitable, que termina alrededor de 1,34 UA en su definición más amplia, queda cómodamente dentro de esa región.
¿Qué es una órbita de tipo S?
En una órbita S-type, el planeta gira principalmente alrededor de una sola de las estrellas. La segunda estrella pertenece al mismo sistema y perturba la órbita, pero el planeta no gira alrededor de ambas como si fueran un único objeto central.
Esto es diferente de una órbita P-type o circumbinaria, donde el planeta rodea conjuntamente a las dos estrellas. El escenario estudiado aquí es el primero: una Tierra hipotética alrededor de 70 Oph A.
¿Qué planetas ya podemos descartar?
Si no encontramos un planeta, todavía podemos aprender algo: podemos determinar qué clase de planeta habría producido una señal tan grande que los instrumentos deberían haberla detectado.
Los investigadores realizaron pruebas de inyección y recuperación. Añadieron señales planetarias artificiales a los datos reales y comprobaron cuáles podía recuperar correctamente el procedimiento de búsqueda.
| Región | Límite aproximado alcanzado por el estudio |
|---|---|
| 70 Oph A, 1 UA | M sin i ≳ 0,3 masas de Júpiter |
| 70 Oph A, 2 UA | M sin i ≳ 0,5 masas de Júpiter |
| 70 Oph A, región interior ≈ 5 UA | Se descartan planetas de masa aproximadamente joviana |
| 70 Oph B, dentro de ≈ 0,5 UA | M sin i ≳ 0,25–0,30 masas de Júpiter |
Estos límites dependen de la sensibilidad y del criterio de recuperación del análisis. M sin i es la masa mínima inferida mediante velocidad radial.
¿Y una Tierra?
Aquí aparece la parte más interesante: un planeta de masa terrestre en la zona habitable está por debajo del umbral actual de detección por velocidad radial para este sistema. Por eso el estudio puede decir que su órbita sería dinámicamente posible, pero no afirmar que ese planeta existe.
Existe una señal observacional suficientemente sólida atribuible a un planeta.
En 70 Ophiuchi: todavía no.
El planeta no ha sido detectado, pero tampoco está excluido y su órbita puede mantenerse estable.
Una Tierra coplanaria en la zona habitable: sí.
Requeriría conocer además propiedades como atmósfera, temperatura, agua, composición y evolución.
El estudio no demuestra esto.
¿Hasta dónde llega la conclusión?
El resultado es más preciso si lo formulamos así: la arquitectura conocida de 70 Ophiuchi no impide que un planeta de masa terrestre, en una órbita aproximadamente circular y coplanaria, permanezca estable dentro de la zona habitable de 70 Oph A.
Eso es diferente de afirmar que el sistema contenga una Tierra. También es diferente de afirmar que cualquier planeta situado en esa distancia sería habitable.
Las simulaciones muestran además estructuras de resonancia. Alrededor de 1,5 UA aparece un máximo de excentricidad que puede llegar aproximadamente a 0,63. Más lejos, cerca de 2,5–2,9 UA, la estabilidad se pierde rápidamente.
Otras configuraciones orbitales también importan. Si el plano del planeta estuviera fuertemente inclinado respecto del plano de la binaria, mecanismos como las oscilaciones de Kozai-Lidov podrían incrementar la excentricidad y reducir la estabilidad a largo plazo.
¿Por qué importa para la búsqueda de otras Tierras?
Una parte importante de la búsqueda de exoplanetas consiste en decidir dónde vale la pena mirar. Antes de dedicar un gran telescopio a obtener una imagen extremadamente difícil, podemos preguntar si la arquitectura del sistema permite siquiera que exista el tipo de planeta que buscamos.
70 Ophiuchi resulta especialmente atractivo porque está cerca. La zona habitable de 70 Oph A tendría una separación angular aproximada de 140–250 milisegundos de arco, suficientemente amplia para convertir el sistema en un objetivo interesante de futuros proyectos de imagen directa y astrometría de altísima precisión.
El artículo señala que misiones futuras como el Habitable Worlds Observatory podrían beneficiarse de este tipo de “selección dinámica” de objetivos.
En lugar de preguntar solamente “¿hay un planeta allí?”, podemos avanzar por etapas: ¿puede existir?, ¿podemos detectarlo?, ¿qué masa puede tener?, ¿podemos medir su atmósfera?, ¿es realmente habitable?
Actividades para estudiantes y familias
1. Construye un mapa de la zona habitable
Dibuja una línea horizontal que represente de 0 a 3 UA desde 70 Oph A. Utiliza una escala de 10 cm por UA si dispones de espacio.
- Marca 0,561 UA y 1,342 UA: límites de la zona habitable optimista.
- Marca 0,711 UA y 1,273 UA: límites de la zona conservadora.
- Marca aproximadamente 1,5 UA: región de fuerte aumento de excentricidad.
- Marca 2,5 UA y 2,88 UA: región del límite dinámico.
- Explica por qué la zona habitable queda dentro de la región estable.
Pregunta adicional: ¿sería suficiente estar dentro de la zona verde para afirmar que un planeta posee agua líquida?
2. Observación, cálculo o simulación
Clasifica cada afirmación en una de tres categorías:
- 70 Oph A tiene aproximadamente 0,88 masas solares.
- Una Tierra virtual puede permanecer estable alrededor de 1 UA.
- No aparece una señal planetaria significativa en las velocidades radiales.
- La zona habitable conservadora comienza aproximadamente a 0,71 UA.
- Un planeta situado más allá de unos 2,5 UA puede volverse inestable.
Después explica qué datos o supuestos se necesitan para llegar a cada conclusión. El objetivo no es solo memorizar cifras, sino distinguir lo medido de lo inferido.
3. Detectives del gráfico
- Busca la zona verde en los dos paneles de la Figura 13.
- Lee el significado de cada eje antes de interpretar la curva.
- Escribe una observación que puedas señalar directamente en el gráfico.
- Escribe después una interpretación física de esa observación.
- Indica una limitación de la simulación.
Para docentes: pedir cinco frases: una observación, una interpretación, un supuesto, una limitación y una nueva pregunta.
Preguntas para pensar
Intenta responder antes de desplegar cada explicación.
¿Se ha descubierto una Tierra alrededor de 70 Ophiuchi?
No. No existe ningún planeta confirmado en el sistema. El estudio demuestra que determinadas órbitas terrestres son dinámicamente posibles y establece límites sobre los planetas que los datos actuales ya deberían haber detectado.
¿Cómo puede un planeta tener “dos soles” si solo orbita una estrella?
Porque pertenece a un sistema binario. En una configuración de tipo S, el planeta gira alrededor de una de las estrellas, mientras la segunda estrella gira con la primera alrededor del centro de masa binario. Desde el planeta podrían verse ambas estrellas, aunque solo una domine su órbita inmediata.
¿Estabilidad significa habitabilidad?
No. Una órbita estable evita que el planeta sea expulsado o destruido, pero la habitabilidad depende además de la atmósfera, temperatura, composición, agua, actividad estelar y evolución del planeta.
¿Qué significa que un planeta esté en la zona habitable?
Significa que recibe una cantidad de energía estelar compatible, bajo determinados modelos atmosféricos, con la posible existencia de agua líquida superficial. No significa que sepamos que el planeta tenga agua ni que exista vida.
¿Por qué la actividad de una estrella puede confundirse con un planeta?
Las manchas y regiones activas cambian la forma de las líneas espectrales mientras la estrella rota. Esas variaciones pueden producir señales periódicas parecidas al movimiento Doppler provocado por un planeta. Por eso hay que comparar la periodicidad con indicadores de actividad estelar.
¿Qué significa no detectar un planeta?
Significa que los datos no muestran una señal suficientemente convincente. Un planeta menor que el límite de sensibilidad puede seguir allí. Una no detección también contiene información porque permite descartar objetos cuya señal habría sido necesariamente mayor.
¿Por qué repetir una simulación a muchas distancias?
Porque la estabilidad no cambia de manera uniforme. Pueden aparecer resonancias y regiones estrechas donde una pequeña diferencia en distancia produce una evolución orbital muy distinta.
¿Qué resultado sería una evidencia real de un planeta?
Una señal coherente que sobreviva a las pruebas estadísticas, no pueda explicarse mejor por actividad estelar o efectos instrumentales y, de ser posible, pueda confirmarse mediante otra técnica u observaciones independientes.
Rincón universitario: de una señal Doppler a un límite de masa
Para una estrella con un planeta, la semiamplitud de la velocidad radial puede escribirse aproximadamente como:
Aquí K es la semiamplitud Doppler, P el periodo orbital, Mp la masa planetaria, M★ la masa estelar, i la inclinación y e la excentricidad.
La aparición de sin i explica por qué la velocidad radial proporciona normalmente una masa mínima: si desconocemos la inclinación de la órbita, no conocemos por separado Mp e i.
Inyección y recuperación
Para medir la sensibilidad del conjunto de observaciones, los investigadores insertan matemáticamente señales Keplerianas artificiales de distintos periodos y amplitudes dentro de los datos reales. Después ejecutan el procedimiento de búsqueda sin “decirle” dónde se colocó cada planeta ficticio.
Si una región del espacio de parámetros permite recuperar casi todas las señales, una no detección real allí es informativa. Si la recuperación es baja, un planeta podría permanecer oculto.
El problema dinámico
Las simulaciones con REBOUND utilizaron una Tierra inicialmente circular, coplanaria y prograda. Para cada semieje mayor se siguió su evolución durante 107 años, registrando la supervivencia y la máxima excentricidad.
Esto transforma la pregunta “¿hay espacio para una Tierra?” en dos preguntas cuantificables: ¿permanece gravitacionalmente ligada al sistema? y ¿cuánto se modifica su excentricidad?
Una lectura epistemológica
El estudio combina tres niveles distintos de conocimiento: observaciones que existen realmente, parámetros inferidos mediante modelos y experimentos numéricos sobre planetas hipotéticos. La fuerza de la conclusión depende precisamente de no confundir esos niveles.
Glosario y una reflexión
Sistema binario Dos estrellas gravitacionalmente ligadas que orbitan alrededor de un centro de masa común.
Exoplaneta Planeta que orbita una estrella distinta del Sol.
Órbita S-type Órbita planetaria alrededor de una sola componente de un sistema estelar binario.
Órbita P-type o circumbinaria Órbita en la que un planeta rodea conjuntamente a las dos estrellas de una binaria.
Zona habitable Intervalo de distancias donde, con condiciones atmosféricas apropiadas, podría existir agua líquida en la superficie de un planeta rocoso.
Velocidad radial Componente del movimiento de un astro hacia nosotros o alejándose de nosotros, medible mediante el efecto Doppler.
Astrometría Medición precisa de la posición y movimiento de los astros en el cielo.
Semieje mayor Parámetro que caracteriza el tamaño de una órbita elíptica y sirve como medida de su distancia orbital característica.
Excentricidad Medida de cuánto se aparta una órbita de un círculo. Una excentricidad cero corresponde a un círculo perfecto.
Resonancia orbital Relación entre frecuencias orbitales capaz de producir perturbaciones acumulativas o estructuras dinámicas particulares.
M sin i Masa mínima de un compañero inferida mediante velocidad radial cuando la inclinación orbital no se conoce de forma independiente.
Actividad estelar Fenómenos magnéticos, manchas y regiones activas capaces de modificar la luz y las líneas espectrales de una estrella.
La astronomía no solo descubre objetos. También delimita lo posible. Saber que aún no vemos una Tierra en 70 Ophiuchi y demostrar que podría sobrevivir allí son dos resultados distintos, pero ambos ayudan a decidir dónde buscar el siguiente mundo.
Para saber más
- Artículo científico original. Li, Y., Meyer, M. R., D'Angiolillo, S., Kane, S. R., Butler, R. P., Shectman, S. A., et al. (2026). A Century of Radial-velocity and Astrometric Monitoring of 70 Oph AB: New PFS Data and Constraints on Possible Planetary Companions. The Astrophysical Journal, 1009, 199. Publicación original .
- Manuscrito científico y gráficos. Li et al. (2026), arXiv:2603.20044. Versión arXiv .
- Noticia y entrevista que inspira esta entrada. University of California, Riverside. (2026). Q&A: An Earth-like planet with two suns? Phys.org. Leer la comunicación .
- Habitable Worlds Observatory. NASA Science. Información institucional sobre el futuro observatorio dedicado al estudio de mundos potencialmente habitables. NASA Science .
Autor de la entrada y propuesta educativa:
Barthélemy d´Ans.
Instituto Peruano de Astronomía & Planetarium María Reiche.
Edición: octubre de 2026.
Fuente científica principal: Li et al. (2026), The Astrophysical Journal, 1009, 199, DOI 10.3847/1538-4357/ae9f52.
Gráficos científicos: órbita astrométrica y simulaciones dinámicas procedentes de Li et al. (2026). Los gráficos se utilizan como material de divulgación científica y deben interpretarse dentro de las condiciones y supuestos especificados en el artículo original.
Banner: representación artística elaborada para Planetarium María Reiche. La presencia de un planeta terrestre es hipotética y sirve para representar visualmente el escenario dinámico estudiado.
Imagen histórica: U.S. Naval Observatory. La redacción, adaptación pedagógica, actividades, preguntas y glosario pertenecen a esta entrada de Planetarium Perú.
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