viernes, 26 de diciembre de 2025

COMETA LEMMON Y NGC 3184

Cometa Lemmon y NGC 3184 una galaxia espiral.
Cometa C/2025 A6 (Lemmon) y la galaxia espiral NGC 3184 en la misma composición
El cometa C/2025 A6 (Lemmon) comparte el encuadre con la galaxia espiral NGC 3184 (abajo a la derecha).
Pulse sobre la imagen para verla ampliada.
Imagen: Cédric de Decker, Louis Leroux-Géré, Vincent Martin, Thibault Rouillée (AAPOD2) — Texas, EE. UU. (05 oct 2025).

Cometa Lemmon y NGC 3184: una alineación con una galaxia espiral

Por Barthélemy d’Ans – Planetarium María Reiche & Instituto Peruano de Astronomía (IPA)

¿Qué estamos viendo en la fotografía?

Esta imagen juega con una idea simple y poderosa: profundidad cósmica. En primer plano aparece el cometa C/2025 A6 (Lemmon), un cuerpo del Sistema Solar que se mueve rápidamente y cambia de forma con el paso de las horas. En el fondo, casi como un “fotobomb” delicado, aparece NGC 3184, una galaxia espiral vista a gran distancia.

  • Coma verdosa/cian: la “cabeza” del cometa, donde gas y polvo envuelven al núcleo.
  • Cola azulada: típicamente asociada a gas ionizado (la cola iónica), guiado por el viento solar.
  • Cola de polvo: más ancha y suave (a veces tenue), formada por partículas que reflejan luz solar.
  • Campo estelar: estrellas puntuales que permiten apreciar el contraste de color y la dirección de las colas.
  • NGC 3184: la galaxia de fondo en la esquina inferior derecha, una espiral con brazos y núcleo perceptibles.

El resultado es una escena “a dos escalas”: un objeto cercano, dinámico y cambiante (el cometa), superpuesto visualmente a un objeto inmenso y remoto (la galaxia). Esa coincidencia geométrica es rara y convierte la foto en una pequeña lección visual de astronomía.

Una galaxia como telón de fondo: NGC 3184

NGC 3184 es una galaxia espiral en la constelación de Osa Mayor, a una distancia del orden de ~40 millones de años luz. En una fotografía de campo amplio se ve como un disco tenue, pero con suficiente resolución aparecen su núcleo y los brazos espirales.

Es difícil no detenerse en el contraste: el cometa, un cuerpo de pocos kilómetros, “pasa” frente a una galaxia de cientos de miles de años luz de tamaño aparente. No están relacionados físicamente: es solo una alineación en nuestra línea de visión… y justamente por eso es tan atractiva.

¿Cómo se realizó la fotografía?

De acuerdo con los Details del registro en AAPOD2, la imagen fue tomada el 5 de octubre de 2025 desde Texas, EE. UU., utilizando un montaje personal de telescopio (personal telescope setup). La elección del encuadre es parte del mérito: no solo se buscó capturar la estructura del cometa, sino también incluir a NGC 3184 en el mismo campo.

El propio texto de AAPOD2 subraya un punto clave para entender la escena: la cola del cometa es extremadamente cambiante. De una noche a la siguiente —e incluso en pocas horas— su forma puede transformarse, y empiezan a aparecer detalles finos tanto en la coma como en las distintas colas.

Fuente (ficha y detalles de la toma): AAPOD2 — Comet Lemmon Meets NGC 3184

Para saber más

  • Página original (AAPOD2) con créditos y detalles: aapod2.com — Comet Lemmon Meets NGC 3184
  • Búsqueda guiada: “NGC 3184 Little Pinwheel Galaxy” en un planetario/app para ubicarla en Osa Mayor.
  • Lecturas introductorias: diferencias entre cola de polvo y cola iónica en cometas.

Descripción del fenómeno principal de la fotografía

Esta imagen se apoya en un fenómeno “doble”: por un lado, la física cometaria (formación de coma y colas) y, por otro, una alineación aparente en el cielo profundo (cometa + galaxia en el mismo encuadre).

Cuando un cometa se acerca al Sol, el núcleo —una mezcla de hielos y polvo— libera material. Ese material genera:

  • Coma: envoltura brillante alrededor del núcleo. El color verdoso/cian suele asociarse a moléculas excitadas por la radiación solar (y a la forma en que la cámara registra esas emisiones).
  • Cola iónica: frecuentemente azulada y más recta, porque está formada por gas ionizado y se alinea con el viento solar.
  • Cola de polvo: suele ser más ancha y con curvatura suave, porque los granos responden a la radiación y a la dinámica orbital.

En paralelo, la presencia de NGC 3184 es una lección visual de escala: el cometa es “cercano” y cambia rápido; la galaxia está a decenas de millones de años luz y es esencialmente inmutable en la escala de nuestras noches. La fotografía nos deja ver, en una sola composición, el Sistema Solar y el universo extragaláctico como si fueran capas superpuestas.

Rincón para astrofotógrafos

Las fotos de cometas con “bonus” de cielo profundo (galaxias, nebulosas) son de las más gratificantes, pero requieren equilibrio: el cometa se mueve y la galaxia es tenue. Estas pautas ayudan:

Planificación

  • Efemérides del cometa: usa una app/planetario para conocer posición exacta, altura y velocidad aparente.
  • Composición: busca cruces cercanos a objetos de catálogo (NGC/IC). Un “encuentro” en el encuadre puede transformar una foto normal en una imagen memorable.
  • Luna y transparencia: la galaxia sufre con bruma y Luna. Prioriza cielo limpio y poca iluminación lunar.

Adquisición

  • Tomas cortas y muchas: el cometa se desplaza; es mejor sumar muchas exposiciones moderadas que pocas muy largas.
  • Foco perfecto: confirma con estrellas (máscara de Bahtinov si tienes) antes de iniciar series largas.
  • Control del fondo: si el objeto de fondo es débil (como una galaxia), evita saturar el negro: deja “aire” en sombras.

Procesado inteligente (sin inventar señal)

  • Una técnica muy útil es generar dos apilados: uno alineado al cometa (coma/colas nítidas) y otro alineado a estrellas (campo estelar y galaxia limpios). Luego se combinan con máscaras.
  • Ajusta contraste local con moderación: la cola puede “romperse” o aparecer artificial si se exagera.
  • Si hay galaxia en el encuadre, evita procesos agresivos de reducción de ruido que “borren” su textura.

Consejo final: guarda dos versiones. Una “natural” (fiel) y otra “didáctica” (realce suave) para explicar colas, coma y la presencia de la galaxia sin perder credibilidad.

domingo, 21 de diciembre de 2025

3I/ATLAS Y SUS COLAS

3I/ATLAS: cometa interestelar con “anticola” — Planetarium
Cometa interestelar 3I/ATLAS con anticola y la galaxia PGC 37444 al fondo
3I/ATLAS (cometa interestelar) con una llamativa anticola, y la galaxia de fondo PGC 37444.
Pulse sobre la imagen para verla ampliada.
Créditos: Gerald Rhemann & Michael Jäger — Farm Tivoli, Namibia (02 dic 2025).

3I/ATLAS: cometa interestelar con “anticola”

Por Barthélemy d’Ans – Planetarium María Reiche & Instituto Peruano de Astronomía (IPA)

¿Qué estamos viendo en la fotografía?

A primera vista, parece “solo” un cometa sobre un campo estelar. Pero esta composición tiene dos ingredientes que la vuelven especialmente memorable: el protagonista es 3I/ATLAS, un visitante interestelar, y además el encuadre incluye un objeto de cielo profundo como telón de fondo: la galaxia PGC 37444, captada como una mancha tenue cerca del cometa.

  • Coma: la envoltura luminosa alrededor del núcleo, formada por gas y polvo liberados al calentarse cerca del Sol.
  • Cola de polvo: más ancha y suave; son granos que reflejan la luz solar.
  • Anticola: un rasgo fino, casi “en cuña”, que parece apuntar hacia el Sol (en realidad es un efecto geométrico del polvo).
  • PGC 37444: una galaxia muy lejana que aparece como un parche difuso; aporta escala y “profundidad” a la escena.

En otras palabras: aquí no solo vemos un cometa “bonito”, sino un cometa con estructura compleja (anticola) atravesando, por pura geometría del cielo, un campo que incluye una galaxia de fondo. Es una coincidencia fotográfica que eleva la imagen.

Por qué 3I/ATLAS es especial

3I/ATLAS es un cometa interestelar: su trayectoria no corresponde a una órbita cerrada alrededor del Sol. Está de paso: entra desde el espacio interestelar, atraviesa nuestro vecindario y luego se alejará nuevamente. Por eso cada buena imagen se vuelve un documento valioso: capturar su morfología (colas, anticola, variaciones en la coma) ayuda a registrar cómo responde su material a la radiación solar en su primera y única visita observable.

¿Cómo se realizó la fotografía?

Esta imagen se obtuvo el 2 de diciembre de 2025 desde Farm Tivoli, Namibia, un sitio privilegiado por la oscuridad y transparencia del cielo. Se utilizó un ASA Astrograph 12" f/3.6, un sistema rápido que rinde muy bien para estructuras tenues como colas de cometas, junto con una cámara ZWO ASI 6200 MM Pro (monocromática).

La captura se realizó en esquema LRGB con una integración reportada de L/R/G/B = 20/6/6/6 minutos. En este flujo de trabajo, la luminancia aporta la mayor parte del detalle fino (coma, colas y textura del polvo), mientras que el color se construye con los canales RGB de forma controlada. Este enfoque es ideal cuando se busca mostrar estructura real sin “pintar” artificialmente el cometa.

La intención compositiva también es clara: además de registrar el cometa, el encuadre incluye la galaxia PGC 37444, lo que requiere buen control del fondo (gradientes y ruido) para que tanto la estructura cometaria como el objeto extragaláctico queden presentes sin que uno “mate” al otro. Esa combinación es una firma de astrofotografía cuidadosa.

Para saber más

  • Sitio del autor (portafolio de astrofotografía): astrostudio.at
  • Lecturas introductorias sobre colas cometarias (polvo vs iones) y efectos de perspectiva (anticola).

Descripción del fenómeno principal: la anticola (por qué “apunta hacia el Sol”)

La anticola es uno de los efectos más fascinantes en fotografía de cometas. Importante: no significa que el cometa tenga una cola que realmente vaya hacia el Sol. En la mayoría de casos, lo que vemos es un efecto de perspectiva asociado a polvo relativamente “pesado” (granos grandes) que el cometa dejó cerca de su plano orbital.

Ese polvo puede organizarse en una especie de lámina o abanico alrededor del plano de la órbita. Cuando la geometría Tierra–cometa–Sol es favorable (por ejemplo, cuando observamos esa lámina casi de canto), la proyección en el cielo se “comprime” y aparece como una línea fina que parece salir de la coma hacia la dirección del Sol.

  • Qué es físicamente: polvo en el plano orbital y/o en el rastro de polvo del cometa.
  • Por qué se ve tan fina: la proyección comprime la estructura al verla casi de canto.
  • Por qué engaña: la dirección aparente puede quedar “invertida” por geometría, aunque la dinámica del polvo sea real.
  • Cómo reconocerla: suele ser más recta, estrecha y con forma de “cuña”, distinta de la cola de polvo principal.

Cuando una anticola aparece tan marcada como en esta imagen, la foto se vuelve una herramienta didáctica perfecta: permite explicar dinámica de partículas, presión de radiación y, sobre todo, cómo la geometría de observación puede transformar la apariencia de un fenómeno real.

Rincón para astrofotógrafos

Captar una anticola clara (y, además, incluir una galaxia de fondo) requiere cielo oscuro, foco perfecto y un procesado disciplinado. Aquí van claves prácticas:

Planificación

  • Efemérides: posición precisa, altura sobre el horizonte y velocidad aparente del cometa.
  • Geometría: si tu software lo permite, revisa orientación esperada de colas y del plano orbital (para prever anticola).
  • Composición: busca campos donde el cometa pase cerca de galaxias/nebulosas; dan contexto y “profundidad” a la escena.

Adquisición

  • Exposiciones unitarias: ajusta para que el movimiento del cometa no “engorde” la coma. Muchas tomas cortas suelen funcionar mejor que pocas largas.
  • Foco: confirma en estrellas cercanas (máscara de Bahtinov ayuda mucho).
  • LRGB: la luminancia define estructura; el color conviene mantenerlo moderado para no exagerar señal débil.

Procesado (lo que marca la diferencia)

  • Apila una versión alineada al cometa (estructura de coma/colas) y otra alineada a estrellas.
  • Combina con máscaras para lograr cometa nítido + estrellas puntuales sin halos artificiales.
  • Para resaltar la anticola sin “inventar” señal: contraste local suave + curvas con mucha moderación.
  • Si hay una galaxia tenue en el encuadre: controla gradientes y no “aplastes” negros; deja aire en sombras para que el objeto de fondo sobreviva.

Consejo final: guarda también una versión de procesado “conservador”. En divulgación, comparar “natural” vs “realzada” es muy educativo y refuerza la credibilidad del resultado.

sábado, 20 de diciembre de 2025

3I ATLAS ¿QUE NOS MOSTRÓ EN SU PASO MÁS CERCANO A LA TIERRA?

Cometa interestelar 3I/ATLAS — cartilla educativa Planetarium.

3I/ATLAS: el cometa interestelar en su paso más cercano a la Tierra

Cartilla para secundaria y público general: ¿Qué ocurrió?, ¿Por qué “más cerca” no significa “más brillante”? y ¿Cómo la ciencia evalúa afirmaciones extraordinarias?

Sugerencia: pulsa las imágenes para verlas en grande.
Crédito del banner: NASA, ESA, STScI; D. Jewitt (UCLA); procesado: J. DePasquale (STScI).

Ficha rápida (para estudiantes)

Tipo: cometa interestelar (órbita hiperbólica) Evento: paso más cercano a la Tierra Seguridad: sin riesgo
  • Fecha del máximo acercamiento a la Tierra: 19 dic 2025 (aprox.).
  • Distancia mínima: ~1.8 UA ≈ 270 millones de km.
  • Perihelio (más cerca del Sol): ~30 oct 2025 a ~1.4 UA.
  • Brillo: tenue (típicamente telescópico; no fue un “cometa a simple vista”).
Idea clave: “paso más cercano” significa distancia mínima a la Tierra, no “mejor visibilidad”. La visibilidad depende también de la distancia al Sol (actividad), la geometría de iluminación y la calidad del cielo.
Por qué importa: es un visitante interestelar: estudiar su luz, gases y polvo ayuda a entender materiales formados alrededor de otras estrellas.

1. ¿Qué es 3I/ATLAS y por qué es “interestelar”?

3I/ATLAS es un cometa cuya órbita es hiperbólica: entra al Sistema Solar con velocidad suficiente para no quedar “atrapado” por el Sol y luego se va. Esa forma de órbita es la pista principal para decir que viene de fuera de nuestro sistema.

En palabras simples: es un “visitante” que cruza nuestro vecindario cósmico y continúa su viaje. No es un cometa típico que regresa cada cierto número de años.

2. ¿Qué significa “paso más cercano a la Tierra”?

Es el momento en que la distancia entre el cometa y la Tierra llega al mínimo durante este paso. Aun así, en 3I/ATLAS hablamos de cientos de millones de kilómetros: “cerca” es solo una palabra relativa cuando miramos el espacio.

Actividad corta: si 1 UA ≈ 150 millones de km, ¿cuántas UA son 270 millones de km aproximadamente?

3. Cronología simple del evento

  • Descubrimiento: julio de 2025 por ATLAS (Chile).
  • Perihelio: ~30 oct 2025 (máxima cercanía al Sol; donde suele aumentar la actividad).
  • Máximo acercamiento a la Tierra: 19 dic 2025.
  • Salida: se aleja y abandona el Sistema Solar.

Pregunta: ¿por qué el perihelio y el máximo acercamiento a la Tierra no ocurren el mismo día?

4. ¿Más cerca = más brillante? (No necesariamente)

El brillo de un cometa depende de más de una “distancia”:

  • Distancia al Sol: más calor → más sublimación → más coma/cola.
  • Distancia a la Tierra: ayuda, pero no manda sola.
  • Actividad real: algunos cometas “despiertan” mucho; otros, poco.
  • Geometría: iluminación y ángulo de observación.
  • Contaminación lumínica: el cielo urbano borra objetos tenues.
Consecuencia: el “paso más cercano” puede ocurrir cuando el cometa ya se aleja del Sol y su actividad baja.

5. Imágenes clave (pulsa para ampliar)

Diagrama comparativo de la órbita de 3I/ATLAS frente a otros interestelares.

Figura 1 — Órbita comparativa de 3I/ATLAS.
Este diagrama muestra la trayectoria hiperbólica de 3I/ATLAS (entra y sale) y permite compararla con los otros visitantes interestelares conocidos. La idea central es que estas órbitas no son “cerradas”: el objeto no queda ligado al Sol y, tras el paso, vuelve al espacio interestelar.
Crédito: D. Z. Seligman et al. (2025), arXiv (reproducido con fines educativos).

Imagen del cometa 3I/ATLAS con Gemini North (NOIRLab).

Figura 2 — 3I/ATLAS visto con Gemini North.
En esta imagen, el cometa aparece como una mancha tenue comparada con las estrellas puntuales del fondo. La “difusidad” es la coma, una envoltura de gas y polvo liberada cuando los hielos se calientan por el Sol. Este tipo de observación es clave para medir brillo, forma de la coma y cambios en el tiempo.
Crédito: International Gemini Observatory/NOIRLab/NSF/AURA/K. Meech (IfA/U. Hawaii); procesado: Jen Miller & Mahdi Zamani (NSF NOIRLab).

Imagen profunda del VLT (ESO) del cometa 3I/ATLAS.

Figura 3 — Imagen profunda con el VLT (ESO).
Las imágenes profundas (de larga exposición y gran apertura) permiten estudiar detalles muy débiles: la extensión de la coma, posibles asimetrías y la presencia de polvo fino. Aunque no sea espectacular a simple vista, este tipo de datos es el que “hace ciencia” con objetos interestelares.
Crédito: ESO/O. Hainaut (ESO).

3I/ATLAS observado en rayos X por XMM-Newton (ESA).

Figura 4 — 3I/ATLAS en rayos X (XMM-Newton).
Esta imagen muestra la emisión en rayos X asociada a la interacción entre el viento solar y los gases del cometa. Un mecanismo típico es el intercambio de carga: iones del viento solar capturan electrones de átomos/moléculas del cometa y se produce radiación (incluida en rayos X). Es un ejemplo excelente de cómo un cometa puede estudiarse en “otros colores” del espectro.
Crédito: ESA/XMM-Newton/C. Lisse, S. Cabot & the XMM ISO Team.

Lectura rápida: “coma” = nube de gas/polvo; “cola” = material empujado por radiación solar y viento solar. En rayos X (Figura 4) no vemos “polvo brillante”, sino un fenómeno físico de interacción con el viento solar.

6. Implicancias observacionales: ¿qué se podía ver desde la Tierra?

A pesar de la atención mediática, 3I/ATLAS fue un objeto tenue. Para muchas personas, la mejor “observación” fue mediante imágenes de observatorios y publicaciones científicas.

  • Lo que sí: un objeto difuso (coma), a veces mejor captado con apilado de imágenes.
  • Lo que no: un cometa brillante a simple vista; la distancia seguía siendo enorme.
  • Requisito típico: telescopio y cielo oscuro para observarlo visualmente.
Rincón para astrofotógrafos: conviene seguimiento y apilado, y en lo posible “seguir al cometa” para que él salga nítido y las estrellas queden como trazos (o viceversa, según el objetivo).

7. La controversia Loeb: cómo se evalúan afirmaciones extraordinarias

Parte del ruido mediático surgió por propuestas especulativas sobre un posible origen artificial. Para el público general, este caso es muy útil para aprender un método: primero datos, luego modelos, y recién al final hipótesis extraordinarias (si los datos obligan).

7.1 ¿Qué se mira primero en ciencia?

  • Espectros: ¿aparecen gases típicos de cometas?
  • Fotometría: ¿cómo evoluciona el brillo con la distancia al Sol?
  • Morfología: ¿coma/cola compatibles con sublimación y polvo?
  • Dinámica: ¿aceleraciones pequeñas explicables por jets de gas?
Mensaje didáctico: “raro” no significa “artificial”. Significa “necesitamos mejores datos”. La explicación por defecto, mientras encaje con la evidencia, es la natural (cometa activo).

8. Preguntas para pensar (secundaria) + guía docente

Preguntas para estudiantes

  • ¿Qué diferencia hay entre perihelio y “paso más cercano a la Tierra”?
  • ¿Por qué “más cerca” no implica “más brillante”?
  • ¿Qué evidencia pedirías antes de aceptar una hipótesis extraordinaria?
  • ¿Qué parte del espectro (visible, infrarrojo, rayos X) te dice cosas distintas del mismo objeto?
Respuestas guía para docentes / facilitadores (desplegable)

Perihelio: controla energía y actividad (sublimación). Acercamiento a la Tierra: controla distancia aparente, pero no manda sola sobre el brillo.

Hipótesis extraordinaria: exigir datos reproducibles (espectros, evolución temporal, morfología) y comparar con cometas naturales.

Interdisciplinariedad: el mismo cometa “cuenta historias” distintas en visible (polvo/forma), en espectros (composición) y en rayos X (interacción con viento solar).

9. Glosario mínimo

  • UA (Unidad Astronómica): distancia media Tierra–Sol ≈ 150 millones de km.
  • Perihelio: punto de la órbita más cercano al Sol.
  • Órbita hiperbólica: trayectoria abierta (entra y sale), típica de visitantes interestelares.
  • Coma: nube de gas y polvo alrededor del núcleo del cometa.
  • Cola: material empujado por radiación y viento solar.
  • Viento solar: flujo de partículas del Sol que interactúa con cometas y planetas.

10. Para saber más (APA + enlaces)

  1. NASA. (2025). Comet 3I/ATLAS. NASA Science. Ver recurso
  2. Seligman, D. Z., et al. (2025). Orbital and physical interpretation of 3I/ATLAS. arXiv preprint. arXiv
  3. International Gemini Observatory/NOIRLab. (2025). Comet 3I-ATLAS seen with Gemini North (imagen). NOIRLab Images
  4. ESO. (2025). Deep VLT image of 3I-ATLAS (imagen). ESO Images
  5. ESA/XMM-Newton. (2025). XMM-Newton sees comet 3I/ATLAS in X-ray light. ESA

domingo, 14 de diciembre de 2025

"LOS CUERNOS DE FUEGO" ECLIPSE PARCIAL DE SOL SOBRE EL MAR.

Eclipse solar al amanecer: los “cuernos de fuego” sobre el mar — Planetarium
Eclipse solar al amanecer con cuernos rojos sobre el mar en Qatar
Eclipse solar al amanecer sobre el Golfo Pérsico. El Sol, ya parcialmente eclipsado por la Luna, aparece distorsionado por la atmósfera en forma de “cuernos de fuego” que emergen del mar.
Imagen: Elias Chasiotis (c) — reproducida con fines educativos y de divulgación.

Eclipse solar al amanecer: los “cuernos de fuego” sobre el mar

Por Barthélemy d’Ans – Planetarium María Reiche & Instituto Peruano de Astronomía (IPA)

Un amanecer con el Sol “mordido”

A primera vista, la imagen parece un montaje: un par de “cuernos” rojos salen del mar al amanecer, mientras un barco avanza tranquilamente en el horizonte. Sin embargo, se trata de una escena real, captada durante un eclipse solar anular visto desde la costa de Al Wakrah, Qatar, el 26 de diciembre de 2019.

El Sol está ya parcialmente cubierto por la Luna cuando asoma por el horizonte marino. La densa atmósfera cercana al mar deforma su imagen, estirando y duplicando su borde inferior y creando la ilusión de estas llamas o cuernos de fuego.

¿Qué es un eclipse anular?

En un eclipse solar anular, la Luna pasa por delante del Sol pero no lo cubre por completo. Esto ocurre porque se encuentra ligeramente más lejos de la Tierra y su diámetro aparente es menor que el del disco solar.

En la zona donde la alineación es perfecta, el Sol se ve como un “anillo de fuego”: la Luna oscurece el centro y queda un halo brillante alrededor. Desde la posición del fotógrafo, en cambio, el eclipse ya estaba en fase parcial al momento de la salida del Sol, de modo que vemos solo un segmento del disco rojo recortado por la Luna.

Fata Morgana y “jarrón etrusco”: la atmósfera como lente

La forma extraña del Sol no se debe solo al eclipse, sino también a un fenómeno de óptica atmosférica. Cerca del horizonte, la luz recorre un camino muy largo a través del aire y atraviesa capas con temperaturas y densidades diferentes.

Cuando se da una inversión térmica (aire más cálido sobre aire más frío), el aire actúa como un conjunto de lentes superpuestas que curvan los rayos de luz. Esto puede producir:

  • soles aplastados o alargados al amanecer y al atardecer;
  • imágenes múltiples del mismo objeto (el disco solar duplicado o fragmentado);
  • contornos que recuerdan a un “jarrón etrusco” o a formas fantásticas.

Este tipo de espejismo complejo se conoce como Fata Morgana. En la foto, la parte inferior del Sol eclipsado se estira y se duplica sobre el horizonte marino, dando lugar a la sensación visual de dos cuernos rojizos saliendo del mar.

Ciencia y seguridad en los eclipses solares

Los eclipses solares son laboratorios naturales para estudiar la estructura del Sol, la atmósfera terrestre y la geometría del sistema Tierra–Luna–Sol. En particular, este tipo de imágenes ayuda a analizar:

  • la forma del limbo solar y su interacción con la atmósfera terrestre;
  • la presencia de capas de inversión térmica responsables de los espejismos;
  • el brillo y color del Sol cuando la luz se filtra a través de gran masa de aire.

Observar un eclipse requiere siempre máximas precauciones:

  • no mirar nunca el Sol directamente ni con binoculares o telescopios sin filtros certificados;
  • usar gafas de eclipse con norma adecuada o métodos de proyección del Sol;
  • proteger también cámaras y sensores, especialmente cuando se utilizan teleobjetivos.

En esta imagen, el Sol está muy bajo y enrojecido, lo que reduce su brillo aparente; aun así, el fotógrafo trabaja con filtros y tiempos de exposición cuidadosamente controlados para proteger el equipo.

Geometría del eclipse del 26 de diciembre de 2019

El eclipse anular de 26 de diciembre de 2019 recorrió una franja que pasó por la Península Arábiga, el sur de India y partes del Sudeste Asiático. Solo dentro de esa franja se pudo ver el anillo completo.

Desde Al Wakrah, en la costa de Qatar:

  • el Sol salió ya parcialmente eclipsado, muy cerca del horizonte marino;
  • la fase anular estaba terminando o a punto de terminar mientras el Sol ganaba altura;
  • la combinación de baja altura + atmósfera espesa favoreció la aparición del espejismo.

Este tipo de geometría es poco frecuente: para recrearla en el futuro habría que alinear tres factores al mismo tiempo:

  • un eclipse cuyo máximo ocurra cerca del amanecer para el lugar elegido,
  • un horizonte despejado (mar, desierto o llanura) que permita ver el Sol muy bajo,
  • condiciones atmosféricas propicias para espejismos de tipo Fata Morgana.

Rincón para astrofotógrafos

Esta imagen se ha vuelto célebre entre astrofotógrafos porque combina planeamiento milimétrico, condiciones atmosféricas especiales y un uso muy cuidadoso del equipo.

Equipo aproximado utilizado:

  • Cámara mirrorless Sony A7 II.
  • Teleobjetivo de 150–600 mm sobre trípode robusto.
  • Filtro solar adecuado para proteger sensor y objetivo durante el amanecer.

Consejos para intentar una foto similar:

  • Usar un programa de efemérides (por ejemplo, apps de eclipses o planetarios) para conocer la altura del Sol y la fase del eclipse minuto a minuto.
  • Escoger un lugar con horizonte marino o terrestre perfectamente despejado en la dirección de la salida del Sol.
  • Llegar con tiempo para probar encuadres donde un barco, montaña o estructura pueda servir de referencia.
  • Trabajar con disparo continuo (ráfaga) y revisar histograma para evitar saturar el disco solar.
  • Considerar series de exposiciones cortas (1/1000–1/200 s en fases brillantes) y algo más largas cuando el Sol esté muy enrojecido y filtrado por la atmósfera.

El procesado posterior suele centrarse en recortar y equilibrar la escena, manteniendo un balance entre detalle en el Sol eclipsado y el entorno (mar, cielo y barco) sin perder la sensación de “luz cruda” del amanecer.

Para saber más

Si quieres profundizar en este tipo de fenómenos, te sugerimos explorar:

  • Páginas de eclipses de NASA y ESA, con mapas interactivos, cronogramas y explicaciones pedagógicas.
  • Recursos de divulgación sobre Fata Morgana y espejismos atmosféricos avanzados.
  • Galerías de astrofotografía de eclipses donde se comparan diferentes filtros, encuadres y condiciones de observación.
  • Manuales de seguridad en observación solar y guías para astrofotografía de eclipses (desde fotografía con teleobjetivo hasta uso de telescopios dedicados).

Créditos y referencias

Fotografía: Elias Chasiotis — eclipse solar anular del 26 de diciembre de 2019 sobre el Golfo Pérsico.

Adaptación y texto para Planetarium: Barthélemy d´Ans.

Instituciones: Instituto Peruano de Astronomía (IPA) / Planetarium María Reiche.

TRIPLE ONDA DE CHOQUE DELANTE EL SOL.

Triple onda de choque frente al Sol: un cohete cruzando el disco solar ...