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Crédito: NASA / Reid Wiseman.
La Tierra desde Artemis II: una astrofotografía histórica de nuestro planeta camino a la Luna
Por Barthélemy d’Ans – Planetarium María Reiche & Instituto Peruano de Astronomía (IPA)
1) La noticia: una Tierra fotografiada por manos humanas camino a la Luna
NASA presentó esta imagen como una de las primeras fotografías transmitidas por la tripulación de Artemis II, la primera misión del programa Artemis con personas a bordo del cohete SLS y de la nave Orion. La fotografía fue tomada poco después de la gran maniobra de inyección translunar, el encendido que puso a la nave en ruta hacia la Luna.
Lo que vuelve especial esta escena no es solo su belleza. También su punto de vista: es una fotografía humana, realizada desde una nave tripulada en camino al espacio cislunar, algo que inevitablemente dialoga con las grandes imágenes del programa Apollo, pero con tecnología y estética del siglo XXI.
2) ¿Qué estamos viendo exactamente?
A primera vista observamos un disco terrestre casi completo suspendido sobre un fondo negro profundo. Dominan los tonos azules del océano, los blancos de los grandes sistemas nubosos y los ocres del continente africano. El planeta aparece rodeado por un borde luminoso muy fino, una señal visual impactante de la delgadez de nuestra atmósfera cuando se la contempla desde el espacio.
Pero la fotografía ofrece todavía más. NASA indica que se distinguen dos auroras, una en la parte superior derecha y otra en la inferior izquierda, y también luz zodiacal en la parte inferior derecha. Es decir: en una sola imagen conviven la Tierra, su atmósfera, el clima espacial y la luz difundida por el polvo del Sistema Solar.
3) Detalles de la toma fotográfica
Esta imagen permite una lectura muy interesante desde la técnica fotográfica. Los metadatos públicos del archivo indican una cámara Nikon D5, lente 14–24 mm f/2.8, distancia focal usada de 22 mm, exposición de 1/4 de segundo, apertura f/4, sensibilidad ISO 51 200 y exposición manual.
- Cámara: Nikon D5
- Lente: 14–24 mm f/2.8
- Focal utilizada: 22 mm
- Velocidad: 1/4 s
- Apertura: f/4
- ISO: 51 200
- Modo: exposición manual
Son parámetros muy reveladores: se trata de una configuración claramente pensada para recoger la mayor cantidad posible de luz en una escena muy tenue, sin alargar tanto la exposición como para que el movimiento relativo de la nave y del encuadre arruinara la nitidez.
4) ¿Por qué la parte nocturna de la Tierra se ve tan iluminada?
Esta es una de las preguntas más interesantes que despierta la foto. La respuesta corta es: por la exposición. La Tierra que vemos aquí no está iluminada “como de día” en sentido visual normal; más bien, la cámara fue ajustada para registrar niveles de luz muy débiles que el ojo humano no percibiría con la misma intensidad.
Una exposición de 1/4 de segundo ya es relativamente larga para una escena espacial tomada a mano o desde una nave. Si a eso se suma una apertura f/4 y un ISO extremadamente alto como 51 200, el sensor acumula mucha más señal: resalta nubes débiles, detalles tenues del disco nocturno, auroras, resplandores atmosféricos y otras fuentes de luz muy sutiles.
Por eso el hemisferio nocturno aparece mucho más legible de lo que esperaríamos en una fotografía “normal”. No significa que allí reine un brillo diurno; significa que la cámara fue llevada a un régimen muy sensible para extraer información luminosa extremadamente tenue.
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Crédito: NASA / Reid Wiseman.
La comparación entre ambas tomas es muy instructiva. Muestra que la diferencia no radica en que la Tierra “cambie de iluminación” de un instante a otro, sino en cómo la cámara fue ajustada para privilegiar distintos niveles de luz. En una toma domina el filo brillante; en la otra, la sensibilidad alta permite rescatar la riqueza del disco nocturno.
5) Curiosidades visibles en la fotografía
Dos auroras al mismo tiempo
Ver auroras desde tierra ya es impresionante; verlas en una fotografía global del planeta es otra cosa. Aquí aparecen dos regiones aurorales señaladas por NASA, lo que convierte a la imagen en una mezcla de retrato planetario y meteorología espacial.
Luz zodiacal
La luz zodiacal es un resplandor muy tenue causado por la dispersión de la luz solar en polvo interplanetario. En observación desde la Tierra suele ser esquiva y requiere cielos oscuros. Que sea visible y mencionada en esta escena añade una dimensión especialmente astronómica: no solo vemos a la Tierra, sino también una manifestación de la materia fina distribuida en el Sistema Solar.
Posible presencia de Venus
En versiones anotadas y derivadas del archivo aparece también marcado Venus como un punto brillante fuera del disco terrestre, un detalle encantador que refuerza la lectura del encuadre como una verdadera escena de cielo profundo y no solo como “una foto del planeta”.
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Derivada publicada en Wikimedia Commons a partir del original NASA.
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Derivada publicada en Wikimedia Commons a partir del original NASA.
6) Una lectura más física de la escena
La fotografía fue tomada después de la inyección translunar, la gran maniobra que sacó a Orion de la vecindad orbital terrestre y la encaminó hacia la Luna. Esa fase ofrece una geometría de iluminación particularmente rica: el planeta puede verse con un borde muy fino, con auroras, con luces débiles y con estructuras atmosféricas que desde otras posiciones no resultarían tan expresivas.
En esta imagen, la Tierra se comporta verdaderamente como un astro: tiene fase, tiene borde luminoso, tiene resplandores polares, muestra fenómenos atmosféricos y deja ver el espacio interplanetario que la rodea. No es solo una postal; es una síntesis visual de procesos físicos muy distintos reunidos en un mismo encuadre.
7) Rincón para astrofotógrafos
Una lección de exposición extrema
Esta fotografía es una clase magistral sobre cómo una cámara puede “ver” más de lo que el ojo percibe en tiempo real. ISO alto, apertura generosa y tiempo relativamente largo permiten rescatar información débil del encuadre, pero introducen compromisos: más grano, más sensibilidad al movimiento y menos margen para errores.
¿Qué la vuelve tan poderosa visualmente?
- El sujeto domina la escena: la Tierra ocupa casi todo el encuadre.
- El borde atmosférico transforma una noción abstracta en una realidad visible.
- Los detalles secundarios —auroras, zodiacal, puntos brillantes— enriquecen la lectura.
- La exposición elegida hace visible lo tenue sin destruir del todo la forma del planeta.
Una reflexión útil
La astrofotografía no es solo “hacer visible lo brillante”. Muchas veces consiste en decidir qué nivel de oscuridad queremos vencer y cuánto ruido, cuánto desenfoque potencial o cuánto contraste estamos dispuestos a aceptar a cambio. En ese sentido, esta imagen es tan inspiradora para fotógrafos como para divulgadores.
Para el blog del Planetarium, esta es una imagen ideal para unir exploración espacial, técnica fotográfica y una reflexión profunda sobre nuestra posición en el cosmos.
8) Para saber más
- Imagen oficial NASA: Hello, World
- Ficha de imagen NASA: FD02_for-pao
- Versión rotada y recortada: Earth From the Perspective of Artemis II
- Imagen compañera de distinta exposición: Artemis II Captures Dark Side of the Earth
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